Dios no está muerto – Reseña y reflexión

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Hoy he querido compartir algunas reflexiones acerca de la película “Dios no está muerto”, sé que no es nueva, pero hace poco la vi como por tercera vez y la verdad me gusta mucho, me deja pensando en montones de cosas.

Básicamente trata sobre un estudiante cristiano llamado Josh, que se ve obligado a debatir en clase con su profesor de filosofía sobre la existencia de Dios, por haberse negado a firmar un papel con la frase “Dios está muerto”.

Esto representa un gran reto para el joven, quien arriesga su carrera ante la posibilidad de ser reprobado por su profesor ateo, a quien literalmente le enfurece la osadía del chico al contradecir sus palabras.

Miedo vs. Valentía

Tengo que destacar primero que nada la valentía de este joven. No es nada fácil enfrentarse a un preparado profesor de filosofía, a las burlas de la clase, a la desaprobación de los seres queridos, y lo que es peor, a los pensamientos negativos de no poder con todo.

Muchas veces nos pasa, que callamos nuestras ideas, y nos obligamos a hacer algo con lo cual no nos sentimos cómodos, solo porque tenemos miedo del qué dirán las demás personas, nos preocupa el ser rechazados.

Debemos ser un “Josh” y tener el coraje de ser diferentes, de ser personas integras. Después de todo, una persona valiente no es aquella que nunca ha tenido miedo, sino aquella que a pesar de sentirlo está dispuesta a arriesgar todo con tal de defender sus ideales y su fe.

Siempre hay dos caminos

Aun cuando Josh tenía la opción de obedecer a su profesor, firmar el papel y luego seguir como si nada con su vida “cristiana”, esta no fue una opción para él, porque iba en contra de sus principios y no podemos desligar cada una de las áreas de nuestra vida con nuestra fe.

A veces nos encontramos en situaciones como esta, donde necesitamos decidir con respecto a un determinado tema, y tenemos dos opciones, una fácil que nos ayudará a salir del apuro, pero que implica faltar a lo que creemos y otra, más tediosa, pero con la cual nos sentiremos bien, porque somos conscientes de que hacemos lo correcto.

Nadando contra la corriente

Una vez que tomes la decisión correcta, debes saber que no será sencillo. Representa ir “nadando contra la corriente”, porque sabes que actualmente, la sociedad te vende una vida de libertinaje y una religiosidad un tanto hipócrita.

Cuando decides marcar la diferencia, sabrás que llegarán comentarios de todo tipo, algunos de aliento, pero otros que si no eres lo suficiente fuerte, podrían desanimarte, también te pondrán muchos tropiezos, pero sigue adelante, con diligencia, que nadie dijo que sería fácil.

Cuentas con el respaldo de Dios

La Palabra de Dios dice que Él honra a aquel que le honra, por lo tanto, en la medida en que le seas fiel, el Eterno te va a cuidar y va a respaldar cada uno de los pasos que des, esto cuando haces su voluntad.

Por eso, ten cuidado de no hacer las cosas por mero orgullo o contienda. Si actúas por la razón correcta, de acuerdo con el propósito de Dios, te darás cuenta de que Él va a tu lado, y que al igual que el chico de esta historia, puedes no ser una persona “académicamente preparada” frente a otros que sí, pero tienes la sabiduría de Dios y eso es mayor.

Todo tiene un propósito

Es hermoso ver como al final de la película, las decisiones de algunos de los personajes influyeron de una manera significativa en la vida de otros. Como el coraje de una persona de compartir su fe, no religiosamente, con pruebas filosóficas sí, pero más que todo con confianza, e intentando agradar a Dios, antes que a los demás, caló en el corazón de otros.

Y no solamente el protagonista, otros personajes dentro de la película también inspiran mucha valentía, al enfrentarse al mundo, a su cultura, a sus sentimientos, a las críticas de los demás y a mil y un razones, dejando todo a un lado, a cambio de una vida con propósito en Dios.

¿Tú ya viste la película? Si no es así te la recomiendo, mírala y reflexiona: ¿Estarías dispuesto a tomar un riesgo así, con tal de defender tus convicciones?

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Hombres y mujeres “maravilla”

Aprendiendo a ver desde un sentido crítico

La semana pasada tuve la oportunidad de ir al cine a ver una película, “La Mujer Maravilla”, creo que tiene buenos efectos, en general me gustó y pasé un rato ameno, y claro no quería dejar de compartir el mensaje que me quedó de esta.

La inclinación al mal versus el bien que mora en nosotros

Dentro de la historia, Diana (la mujer maravilla) se ve moralmente responsable de ir a salvar al mundo de la influencia de Ares “dios de la guerra” quien había hecho que los hombres se odiaran unos a otros.

Al acabar con quien ella pensaba era el villano, se siente decepcionada al ver que nada ha cambiado, la guerra continúa y el hombre sigue lleno de maldad. No es sino hasta el final, que ella se da cuenta de que en el hombre habitan dos fuerzas, el bien y el mal, y que este se mantiene en una lucha constante en su interior.

Tal como decía Pablo en una de sus cartas a los corintios. “me fue dado un aguijón en mi carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca sobremanera” (2 Cor. 12:7), a quien Dios le dijo: “Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad” (2 Cor. 12:9).

En el judaísmo se usan los términos inclinación al mal e inclinación al bien, no podemos evitar tener tentaciones, pero si podemos huir de ellas, resistirlas y reforzar cada vez más nuestro instinto de hacer lo bueno, cultivando nuestra espiritualidad y aprendiendo de las escrituras.

Personas ordinarias, haciendo cosas extraordinarias

Precisamente lo que abrió los ojos de Diana y la hizo ver que aun así el hombre era bueno, fue el ejemplo de sus compañeros de pelea, cuatro hombres totalmente ordinarios, llenos de defectos y miedos, a quienes ella alentó para que lucharan por el bien de las personas inocentes que estaban sufriendo a raíz de la guerra.

Ellos combatieron dispuestos a sacrificar sus vidas. ¿Estarías dispuesto tú a dar tu vida por alguien que amas, incluso por tu enemigo?, pues ese es el ejemplo de amor que nos dio el mesías, hasta la muerte fue capaz de llegar con tal de que nosotros fuéramos perdonados.

Es difícil responder a las preguntas anteriores, sin embargo debemos estar dispuestos a hacer cosas extraordinarias, aún cuando no tenemos super fuerza podemos cambiar al mundo desde donde estamos, dejando el egoísmo a un lado y aportando nuestro granito de arena.

Seamos esos personajes de la vida real que siguiendo el ejemplo del Super Héroe más grande de todos los tiempos, cambien el rumbo de la historia. ¿Tú, cómo piensas cambiar el mundo? ¿Te quedarás de brazos cruzados o vas a actuar ahora?, recuerda que  son los pequeños detalles los que marcan la diferencia.