Ejercicios que no pueden faltar para sentirte completamente bien

He notado que últimamente son más las personas que despiertan con el deseo de sumarse a aquellos que realmente deciden hacer un cambio en su vida, y ser más saludables en general.

En definitiva, no es una moda, aunque algunos equivocadamente lo hacen por esa razón. Es llegar al punto en que cuerpo, mente y espíritu se conectan, para obtener un estado elevado de satisfacción .

Por esto, hoy quiero compartirte tres tipos de ejercicio que no pueden faltar en tu rutina diaria para que puedas empezar tu día con muchas ganas y  energía, o que igual puedes considerar para algún momento de tu semana.

Ejercicio Físico

jacob-postuma-409826-unsplash

Nuestra sociedad está inmersa en un estilo de vida tan acelerado y a la vez tan sedentario. Entre más aparatos tecnológicos se inventan, menos actividad física hacen las personas.

Entre cero movimiento y comidas nada saludables nos estamos enfermando. Pero aún puedes salir del sistema. ¡Anda! ¡Muévete! Haz ejercicio, de ser posible diariamente. No necesitas tiempo y dinero para ir a un gimnasio.

Acostumbra estirarte todas las mañanas. Sal a caminar o correr, según tu resistencia. Practica algún deporte o simplemente ponte unas canciones que te gusten y da saltos por toda la habitación, la idea es mover tu cuerpo y que tu organismo funcione de la mejor manera.

Ejercicio Mental

genessa-panainte-179123-unsplash

Así como tu cuerpo necesita moverse para quitarse un poco la herrumbre, tu mente también requiere de actividad para funcionar bien. Y perdón que sea tan insistente, pero deja un poco las pantallas, y empieza a usar tu cerebro.

Porqué no te adentras al mundo fascinante de la lectura, sea cual sea el género que te guste eso abrirá tu mente a un sin fin de conocimientos nuevos.

Si tienes alguna habilidad aprovéchala, y si no, puedes formarte. Aprende a tocar el instrumento que siempre quisiste. Saca de nuevo esas acuarelas y pinta hermosas ilustraciones. Escribe, ¿Recuerdas los diarios? eso es una excelente terapia.

Cabe mencionar que tu salud mental está estrechamente relacionada con tu salud física, por lo tanto, relájate, come saludable, duerme bien y evita el estrés, por favor lleva las cosas con calma.

Ejercicio Espiritual

olivia-snow-265289-unsplash

Por último, pero para nada menos importante es tu vida espiritual. Está bien si practicas alguna religión, pero si quieres llegar a otro nivel en cuanto a tu espiritualidad, necesitas tener una relación más estrecha con Dios.

La oración es una práctica totalmente poderosa. Te ayuda a entenderte más a ti mismo, te liberas de todo aquello que te agobia, y aprendes a agradecer por tantas y tantas bendiciones que te rodean.

Lee diariamente la Biblia. La sabiduría que puedes obtener de este maravilloso libro va más allá del conocimiento intelectual. La Biblia trata de cualquier tema que puedas imaginar. En ella aprendes de los errores y virtudes de otras personas.

Practica el agradecimiento y la adoración cada mañana, no hay nada que te renueve más que empezar tu día reconociendo que si despertaste no es por el azar, sino porque Dios tiene un propósito para ti. Pon en sus manos tu día y verás como te sentirás seguro, recargado de energía y alegría para todo lo que tienes que hacer.

Somos seres integrales

Nunca olvides que eres un ser integral, eres un templo. Si deseas sentirte completamente bien, debes prestar atención a cada área de tu vida. No dejes nada a la deriva, sé consciente de que es importante tanto tener un cuerpo y mente como un espíritu sano. ¿Practicas este tipo de ejercicios continuamente? ¿Qué otra cosa le agregarías a estos consejos, que te ayuda a sentirte bien?

Photos by Unsplash

Anuncios

Guíame, Espíritu Santo – Reseña de libro

Estamos aún en los primeros días del 2018 y me hacía mucha ilusión escribir un post al respecto. Sin embargo, acabo de terminar uno de los libros que me propuse leer en el 2017 se llama “Guíame, Espíritu Santo” de Stormie Omartian. Me alegra haberlo podido terminar, porque aquí entre nosotros hacía tiempo que no leía un libro completo. Además de eso, quiero compartir este post porque la verdad fue una obra de mucha bendición para mi vida.

Este es uno de esos libros que te recuerdan la importancia de cada día buscar un acercamiento más íntimo con Dios. Más en estos tiempos de tanta incertidumbre, indiferencia y vanidad, donde la mayoría siente un vacío que parece no llenarse con nada, pero la buena noticia es: Dios puede hacerlo. De hecho, solo Él puede llenarlo, y que mejor manera de acercarte a Él que a través de una relación personal con su Espíritu Santo.

Aplicando cada uno de los aspectos aprendidos mientras iba avanzando con la lectura, he podido comprobar que Él es real, no es que antes no creía, pero no es igual escuchar de… que experimentarlo tú mismo. Ahora puedo decir que él es mi amigo, mi consejero, mi consuelo, y más, siempre responde a mis oraciones. Pero no tienes que creerme a mí, te reto a que lo compruebes tú mismo.

Ahora presento algunos de los puntos más importantes de lo que pude aprender acerca del Espíritu Santo:

Sé consiente de su presencia

Es lamentable, pero las personas han olvidado que Dios envía a su Espíritu Santo para que nos guíe en todas las cosas, es un regalo del cual necesitamos ser conscientes “Mas aquel Consolador, el Espíritu Santo, al cual el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que os he dicho” (Juan 14:26).

Yo en lo personal, creo que el mundo está de cabeza y los creyentes (sea cual sea tu denominación religiosa) están cada vez más dormidos, precisamente porque se ha dejado de escuchar al Espíritu de Dios. Habla con Él, es real, pero no te forzará a nada, que te nazca de corazón anhelar conocerle y pasar tiempo con él.

Necesitas de su guía

Estoy segura de que te haces la misma pregunta, ¿Por qué hay personas que tienen años de ir a una congregación religiosa y parecen nunca cambiar?, personas chismosas, egoístas, vanidosas… etc., incluso puede que tú mismo nunca termines de luchar contra la misma debilidad de cuando empezaste a ser una persona religiosa.

Es verdad que mientras estemos en este cuerpo tendremos tentación, sin embargo, cuando buscas la guía del Espíritu Santo en tu vida, es inevitable que exista una transformación, a medida que sigues su dirección él va cambiando tu carácter, es que no hay excusa, al menos en algo tiene que verse un cambio en ti.

Conoce su plenitud en el amor

Para que una relación cualquiera avance, necesitas dedicar tiempo, pero además de eso debes hacerlo con amor. Cuanto más pasas en intimidad compartiendo con el Espíritu Santo de Dios más conoces la plenitud de su amor hacia ti en la infinidad de maneras que te lo demuestra, y así tú también aprendes de él.

Se empieza por casa

No puedes pretender cambiar al mundo entero tú mismo cuando ni siquiera puedes con tus errores. Saca la tuca de tu ojo, y después la paja del ojo de tu prójimo. Si realmente quieres ser luz para el mundo empieza por ti mismo, cuando pides a Dios que te transforme y sigues la dirección del Espíritu, indudablemente los demás verán algo diferente en ti y querrán experimentar eso mismo que te hace tan feliz, tan respetuoso y amoroso. No es con palabrería, sino con tu ejemplo.

Ten una relación personal

Una vez que eres consciente de su presencia y empiezas a ser guiado por el Espíritu Santo, sigue constante en esta nueva relación. No se trata de que solo de vez en cuando hables con él, te apuesto a que no dejarías de hablar con tu pareja y luego llegar como si nada cuando ni siquiera enviaste un mensaje de texto en una semana, evidentemente una relación así acabaría por enfriarse. Yo te recomiendo que empieces por hacerte el hábito de compartir con él todos los días, y con el tiempo más que un hábito será una necesidad para ti.

Te inspira a no ser egoísta

Si bien es cierto vengo hablando de una relación personal (tú y el Espíritu Santo) cada vez que hables con él procura que no se trate todo de ti. Él te guía a pedir por otras personas, y no solo orar por ellas, sino ayudarlas mientras esté en tus manos. El amor de Dios es un amor que te inspira a dar, a desprenderse, no es un amor egoísta, escucha cuando él te inquieta sobre ciertas personas, tal vez tú puedes ser el medio que utilice para que actúe en la vida de ellas.

Anhela tu ministerio

Si eres creyente necesitas tener siempre en cuenta que nuestra meta es la eternidad, y esta vida es pasajera, sin embargo, mientras estemos aquí es normal que deseemos saber cuál es nuestro propósito en la vida. Queremos sentirnos útiles y servir a Dios, servir al prójimo. Anhela tu ministerio, y pídele de una manera muy especial que te revele qué hacer, y que haga su voluntad en tu vida. Mientras el Espíritu Santo sea tu guía vas en dirección correcta.

Sin duda un hermoso libro que me ha sido de mucha edificación, te lo recomiendo y si es que lo lees, espero que también sea de bendición para ti.