¡Cómo sacar la levadura de tu vida! – Un reto para la festividad de PESAJ

Nunca olvidaré que el primer post que escribí cuando tomé la decisión de empezar un blog, fue acerca de la festividad de Pesaj. Hoy, a una semana de conmemorar esta fecha especial, he querido compartir con todos ustedes un reto que yo misma me he propuesto para los siete días que le siguen a esta fiesta.

Me refiero a los días de “panes sin levadura” establecidos en la Toráh, y que cada año celebran aquellos que practican el judaísmo. Días en que se manda a sacar toda la levadura de las casas, además de comer matzá, y tener reunión santa, entre otras cosas.

“El día 14 del mes primero, al atardecer, es la Pésaj del Señor. El día 15 de este mes es la fiesta de los panes sin levadura, celebrada al Señor. Durante siete días comeréis panes sin levadura. El primer día tendréis una asamblea sagrada; no haréis ningún trabajo laboral” (Levítico 23:5-7).

Un aspecto importante es percibir el sentido espiritual de esta celebración, e ir más allá de lo físico, sacando de tu vida todo aquello que representa la levadura, tal como Pablo lo menciona en 1 de corintios, “Así que celebremos la fiesta, no con la vieja levadura, ni con la levadura de malicia y de maldad, sino con pan sin levadura, de sinceridad y de verdad (1 Corintios 5:8).

Y es aquí donde entra la parte del reto que me propuse a raíz de esta publicación que leí en el blog Estudio Avellana de Sara Pérez, sobre el método de Benjamin Franklin, un hombre importante en la historia, quien “ambiciosamente” se propuso llegar a la perfección moral. A grandes rasgos, este método consistió en elegir 13 virtudes que deseaba adquirir, y enfocarse cada semana en una de ellas, ayudándose de papel, lápiz, y dedicando un tiempo para reflexionar, cada día evaluó su avance en cuanto a estos aspectos.

La manera de llevar este control es con una plantilla de ocho columnas, una para escribir el nombre de las virtudes, y otras siete columnas para cada día de la semana, para poder ir marcando cada día cuando cometía alguna falta a la virtud que correspondía en determinada semana.

El objetivo de este ejercicio era llegar al final de los siete días sin ninguna marca, de otro modo tendría que volver a empezar, para ir alcanzando una virtud a la vez. Sin duda un excelente método que deseo aplicar a mi propia vida, pero que incluso, quisiera probar de manera inversa.

Este reto consiste en aprovechar al máximo estos siete días de celebración y reflexión, aplicando dicho método, eligiendo de manera concienzuda siete aspectos en los cuales consideras la necesidad de mejorar en tu vida, por supuesto es importante reflexionarlo mucho y pedir al Eterno que te revele todo aquello que no le agrada de ti. Te puedes guiar con la plantilla que descargues aquí.

Es importante recordar que las fiestas del Eterno son mandamientos, pero para que calen en nuestro corazón y tengan un efecto real en nuestra vida, necesitamos interiorizarlas y buscar el sentido espiritual de cada una de las actividades que realicemos.

Me siento muy emocionada por fijarme este reto, y hacer de estas fiestas una celebración para mejorar y acercarme cada vez más a ser quien Dios quiere que yo sea. Si tú también deseas que esta festividad sea diferente, has cosas diferentes, reflexiona, disfruta el proceso. Y si deseas de corazón unirte a este reto conmigo te insto a que lo hagas, te aseguro que será de muchísima bendición para tu vida.

Cuéntame, ¿Qué te ha parecido el reto? ¿Te interesa el método de Benjamin Franklin para aplicarlo a tu vida? Y finalmente, ¡Felices fiestas!

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Tres características del amor entre hermanos

La vida de fe en comunidad es importante, es uno de los aspectos que nos ayuda a crecer en amor y nos compromete a trabajar en nuestra paciencia. Es por eso, que quiero en esta ocasión escribir sobre el amor entre los hermanos.

En una de las cartas que escribe Pablo a Timoteo, la primera de las instrucciones que le da al joven, es que no pierdan su tiempo en discusiones vanas que sirven solamente para contienda, haciendo referencia a que en ese tiempo (como ahora) muchos falsos maestros se dedicaban a enseñar fábulas, que solo distrae a los creyentes del verdadero objetivo de fortalecernos en la fe, y de compartirla con los demás.

Actualmente, no hay mucha diferencia. Cada vez surgen más ideologías, y las personas, deseosas de llenar los vacíos que tienen en su corazón, de buenas a primeras se sienten atraídas y se olvidan de la verdadera raíz de la fe. Entonces se vuelve más importante tener la razón en una discusión religiosa, que hacer las obras que aprendimos de nuestro Maestro.

Este mandato de Pablo no tiene otro objetivo más que instar a extender el verdadero amor entre creyentes, tal como él mismo lo afirma “Pues el propósito de este mandamiento es el amor nacido de corazón limpio, y de buena conciencia, y de fe no fingida” (1 Timoteo 1:5).

Pero ¿Cómo podemos lograr entender y practicar este nivel de amor? No es una tarea sencilla, pero nos da algunos tips para perfeccionarlo.

Amor nacido de un corazón limpio

Así como de una fuente no puede brotar agua limpia y sucia a la vez, no puedes decir que amas, cuando tu corazón está lleno de odio. Un corazón limpio es transparente como el agua cristalina, puedes saber que una persona lo tiene porque es auténtica y actúa con sinceridad, no por conveniencia o compromiso.

Debemos dejar a un lado la hipocresía, y pedir al Señor que nos ayude, él es quien ha limpiado nuestros pecados con su sangre, pero es nuestro deber purificarnos constantemente en cuerpo y alma.

Por esto también debemos atender al mandamiento de amar a Dios con todo el corazón, cuando no dejamos ninguna reserva y ponemos a sus pies todo lo que somos, aun nuestras faltas y aquellas circunstancias que nos impiden avanzar, con el solo hecho de reconocer que necesitamos su ayuda, Él hará la obra en nuestras vidas.

Amor nacido de una buena conciencia

A lo largo de la Biblia se nos encomienda la tarea de hacer el bien a los demás, pero algunas personas toman esto como si fuera una clase de “soborno” haciendo obras de caridad para tratar de solapar aquellos pecados que no quieren dejar de practicar.

Dios habla a su pueblo en el libro de Isaías, exhortándolos a través del profeta, y reclama estar cansado de los sacrificios y festividades en su honor, pero el problema no era las ofrendas, sino la intención, puesto que no las aceptaba porque sus manos estaban manchadas de sangre, “Cuando extendáis vuestras manos, yo esconderé de vosotros mis ojos; asimismo cuando multipliquéis la oración, yo no oiré; llenas están de sangre vuestras manos” (Isaías 1:15).

Con esto queda claro que, para demostrar amor al prójimo con nuestras acciones, primero debemos tener una buena conciencia, es obvio que mientras estemos en este cuerpo nos equivocamos y a veces podemos herir a alguien, pero para Dios es más importante nuestro arrepentimiento sincero, que el hecho de que hagamos buenas obras solo por un cumplimiento, o peor aún para que nos vean los demás.

Amor nacido de una fe no fingida

Y en esto se resume toda la Ley y los profetas, en amar a Dios con todo el corazón y a tu prójimo como a ti mismo. El seguir una fe no se reduce a prácticas religiosas, sino que abarca nuestras relaciones con el Creador, primeramente, y con las personas a nuestro alrededor, no se trata de aparentar ser alguien piadoso, sino de serlo en realidad, sintiendo fluir el amor por lo que hacemos y por nuestros hermanos.

Procuremos, ya que somos creyentes, que nuestro estilo de vida no radique en fingir, sino en transformarnos y crecer en la fe, dando a Dios las riendas de nuestro camino, de nuestras decisiones y acciones, para que así como nos creó a su imagen y semejanza, cada día también podamos parecernos más a Yeshuah.

Y así como Él mismo nos dice que amemos aun a nuestros enemigos, con más razón a nuestros amigos, aquellos con quienes nos encontramos unidos por un lazo de hermandad, no por un parentesco sanguíneo, sino espiritual.

Procura buenas ELECCIONES este 2018

Nos encontramos a menos de una semana para las elecciones presidenciales en Costa Rica, lo cual representa la esencia de nuestra democracia, pero también la gran responsabilidad que tenemos sobre el futuro de nuestro país por medio del voto.

Después de leer un poco sobre algunas propuestas, al fin me decidí por quien votar de entre solo tres posibles candidatos a quienes daría mi voto, pero me siento satisfecha, porque sé que elijo a quien creo que realmente me representaría mejor.

Tal vez te preguntas por qué escribo al respecto si no tiene nada que ver con la temática del blog. Pues es que somos seres integrales, cada aspecto de nuestra vida cuenta, y las decisiones que tomamos repercuten positiva o negativamente en nosotros, y elegir quien nos gobierne repercute en nuestra vida cuatro años y hasta más.

Por esta razón quise compartir algunos consejos para hacer una elección que te haga sentir satisfecho. Ahí te van:

Dale la importancia que se merece al asunto

Es verdad que muchos se encuentran decepcionados de la política (con toda la razón) por tanta corrupción y atropellos hacia el pueblo, pero a pesar de esto no seamos indiferentes. La elección de nuestro gobierno nos concierne a todos, se trata de nuestro futuro, no solo a cuatro años, pues malas decisiones de un gobierno malo podrían ser incluso irreversibles.

Valora el derecho que posees gracias al esfuerzo de otros

No se te olvide cuantas personas lucharon para que hoy día tuviéramos el privilegio de tomar elecciones como esta. Si eres mujer, recuerda que no fue sino tiempo después que se nos dio la oportunidad de participar del voto. Piensa en las personas que actualmente viven bajo un dominio político que los esclaviza y minimiza. Siéntete orgulloso de este derecho.

Infórmate, no peques por ignorante

He tenido la oportunidad de escuchar comentarios de arrepentimiento por el voto de las elecciones pasadas, de personas que se sienten defraudadas. Pero no hay excusa si quieres hacer un voto inteligente, infórmate. Entra al TSE en este link http://www.tse.go.cr/dondevotarp/candidaturas-todas.aspx donde verás los programas de gobierno, y si te da flojera o ya no tienes tiempo, al menos lee las propuestas que los candidatos han descrito de manera resumida.

Sé una persona con identidad, no sigas al montón

A estas alturas no tiene sentido que votes por un partido por mera tradición, o por seguir lo que la mayoría dice. Sé una persona auténtica, aunque seas criticado, pues está bien que escuches opiniones, pero al final decide de acuerdo a lo que tu mente y corazón te dicta. Tampoco hagas demasiado caso a la propaganda, porque en campaña electoral sobreabundan las calumnias, infórmate en fuentes confiables.

Defiende tus principios y valores

Ten cuidado de darle tu voto a una persona que demuestre ser de principios y valores. No te olvides que base de la sociedad es la familia, una figura que actualmente han tratado de cambiar con ideologías que solo buscan eliminar lo que biológica, científica y espiritualmente es la realidad. Lucha a favor de la vida y la familia y los buenos valores que nos han sido inculcados.

Pide dirección para tomar tus decisiones

Algunos creen que es mejor separar la religión de la política, no sé si así andarían las cosas mejor o peor, lo que sí sé es que si tú te llamas creyente, independientemente de tu religión, crees en Dios y en su palabra, tienes el deber de orar por aquellos que van a gobernar tu país, e igualmente te insto a que pidas dirección a Dios para tomar una buena decisión con tu voto, porque es importante que lo tomes en cuenta en TODO aspecto de tu vida, si quieres su respaldo en TODO aspecto de tu vida.

Te invito a que salgas a votar este domingo de una manera responsable!

Guíame, Espíritu Santo – Reseña de libro

Estamos aún en los primeros días del 2018 y me hacía mucha ilusión escribir un post al respecto. Sin embargo, acabo de terminar uno de los libros que me propuse leer en el 2017 se llama “Guíame, Espíritu Santo” de Stormie Omartian. Me alegra haberlo podido terminar, porque aquí entre nosotros hacía tiempo que no leía un libro completo. Además de eso, quiero compartir este post porque la verdad fue una obra de mucha bendición para mi vida.

Este es uno de esos libros que te recuerdan la importancia de cada día buscar un acercamiento más íntimo con Dios. Más en estos tiempos de tanta incertidumbre, indiferencia y vanidad, donde la mayoría siente un vacío que parece no llenarse con nada, pero la buena noticia es: Dios puede hacerlo. De hecho, solo Él puede llenarlo, y que mejor manera de acercarte a Él que a través de una relación personal con su Espíritu Santo.

Aplicando cada uno de los aspectos aprendidos mientras iba avanzando con la lectura, he podido comprobar que Él es real, no es que antes no creía, pero no es igual escuchar de… que experimentarlo tú mismo. Ahora puedo decir que él es mi amigo, mi consejero, mi consuelo, y más, siempre responde a mis oraciones. Pero no tienes que creerme a mí, te reto a que lo compruebes tú mismo.

Ahora presento algunos de los puntos más importantes de lo que pude aprender acerca del Espíritu Santo:

Sé consiente de su presencia

Es lamentable, pero las personas han olvidado que Dios envía a su Espíritu Santo para que nos guíe en todas las cosas, es un regalo del cual necesitamos ser conscientes “Mas aquel Consolador, el Espíritu Santo, al cual el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que os he dicho” (Juan 14:26).

Yo en lo personal, creo que el mundo está de cabeza y los creyentes (sea cual sea tu denominación religiosa) están cada vez más dormidos, precisamente porque se ha dejado de escuchar al Espíritu de Dios. Habla con Él, es real, pero no te forzará a nada, que te nazca de corazón anhelar conocerle y pasar tiempo con él.

Necesitas de su guía

Estoy segura de que te haces la misma pregunta, ¿Por qué hay personas que tienen años de ir a una congregación religiosa y parecen nunca cambiar?, personas chismosas, egoístas, vanidosas… etc., incluso puede que tú mismo nunca termines de luchar contra la misma debilidad de cuando empezaste a ser una persona religiosa.

Es verdad que mientras estemos en este cuerpo tendremos tentación, sin embargo, cuando buscas la guía del Espíritu Santo en tu vida, es inevitable que exista una transformación, a medida que sigues su dirección él va cambiando tu carácter, es que no hay excusa, al menos en algo tiene que verse un cambio en ti.

Conoce su plenitud en el amor

Para que una relación cualquiera avance, necesitas dedicar tiempo, pero además de eso debes hacerlo con amor. Cuanto más pasas en intimidad compartiendo con el Espíritu Santo de Dios más conoces la plenitud de su amor hacia ti en la infinidad de maneras que te lo demuestra, y así tú también aprendes de él.

Se empieza por casa

No puedes pretender cambiar al mundo entero tú mismo cuando ni siquiera puedes con tus errores. Saca la tuca de tu ojo, y después la paja del ojo de tu prójimo. Si realmente quieres ser luz para el mundo empieza por ti mismo, cuando pides a Dios que te transforme y sigues la dirección del Espíritu, indudablemente los demás verán algo diferente en ti y querrán experimentar eso mismo que te hace tan feliz, tan respetuoso y amoroso. No es con palabrería, sino con tu ejemplo.

Ten una relación personal

Una vez que eres consciente de su presencia y empiezas a ser guiado por el Espíritu Santo, sigue constante en esta nueva relación. No se trata de que solo de vez en cuando hables con él, te apuesto a que no dejarías de hablar con tu pareja y luego llegar como si nada cuando ni siquiera enviaste un mensaje de texto en una semana, evidentemente una relación así acabaría por enfriarse. Yo te recomiendo que empieces por hacerte el hábito de compartir con él todos los días, y con el tiempo más que un hábito será una necesidad para ti.

Te inspira a no ser egoísta

Si bien es cierto vengo hablando de una relación personal (tú y el Espíritu Santo) cada vez que hables con él procura que no se trate todo de ti. Él te guía a pedir por otras personas, y no solo orar por ellas, sino ayudarlas mientras esté en tus manos. El amor de Dios es un amor que te inspira a dar, a desprenderse, no es un amor egoísta, escucha cuando él te inquieta sobre ciertas personas, tal vez tú puedes ser el medio que utilice para que actúe en la vida de ellas.

Anhela tu ministerio

Si eres creyente necesitas tener siempre en cuenta que nuestra meta es la eternidad, y esta vida es pasajera, sin embargo, mientras estemos aquí es normal que deseemos saber cuál es nuestro propósito en la vida. Queremos sentirnos útiles y servir a Dios, servir al prójimo. Anhela tu ministerio, y pídele de una manera muy especial que te revele qué hacer, y que haga su voluntad en tu vida. Mientras el Espíritu Santo sea tu guía vas en dirección correcta.

Sin duda un hermoso libro que me ha sido de mucha edificación, te lo recomiendo y si es que lo lees, espero que también sea de bendición para ti.

Medicina para la ignorancia

En esta ocasión no te doy unos cuantos pasos a seguir para ser la persona más brillante del mundo. No existe una fórmula secreta contra la ignorancia, pero no vengo a hablarte en esos términos, no enfocada en qué hacer para ser menos ignorante, sino en cómo eliminar la barrera que no te permite aprender. Aprender de los demás, aprender de la vida.

Esa barrera, es el muro más grande que puede existir entre tú y el aprendizaje, y lo construyes tú mismo día a día si así lo permites, puede ser tan alto y firme que no lo puedas saltar fácilmente. Se trata del orgullo. Pero este muro también puede ser derribado, todo depende de tu disposición a cambiar y tus deseos de aprender.

Y aunque suene un poco absurdo, no hay mejor manera de vencer el orgullo que ser humilde. Como cuando una persona quiere eliminar un mal hábito de su vida, le es mucho más sencillo si lo sustituye por un buen hábito que represente lo contrario, esto le permite analizar las desventajas y beneficios de ambas circunstancias, por lo tanto, fortalecer el valor de la humildad en tu vida te hará reflexionar lo negativo de ser orgulloso.

Aun cuando sientas mucha seguridad sobre determinada situación, eso no significa que en algún momento no puedas darte cuenta de que estabas equivocado, y cambiar de opinión al respecto. La humildad te permite reconocer que no lo sabes todo, y eso no te convierte en una persona ignorante.

Por otro lado, aquel que se encierra en su propia opinión sin escuchar a los demás y sin indagar, tiene una opinión basada solo en la jactancia de no perder nunca, aunque tenga que dar un argumento pobre para defenderse. Esa persona se pierde de aprender del conocimiento de las demás personas.

Incluso, en la Biblia podrás encontrar que Dios eligió tanto hombres preparados y estudiosos, como hombres y mujeres humildes, aquellos que no habían tenido la misma educación, pero tenían un corazón dispuesto, esos hombres decidieron seguir al maestro, aprendieron de él, y transmitieron su enseñanza al resto del mundo, tanto que hoy día nos enriquecemos con la sabiduría de este maravilloso libro.

Eso sí, debes tener muy claro que aprender de los demás no significa que te “tragues” todo lo que te dicen y lo aceptes como verdad absoluta, repitiendo solamente lo que otros creen. Escuchar a otros, debe motivarte a indagar más profundamente, debes tener la capacidad de construir tu opinión propia, poner a trabajar tu cerebro. Debes ser una persona auténtica.

Reconocer que alguien más tiene razón no te hace inferior, ni a la otra persona superior. Romper con el orgullo y la ignorancia no se trata de ganar o perder, aunque siempre ganarás cuando te das la oportunidad de abrirte a la forma de pensar de otros, no para pensar tú igual, sino para reflexionar y elegir tu propio camino.

Recuerda también que todos tenemos diferentes experiencias de vida, por lo tanto, muchas veces vemos a esta de distinta manera porque nuestro punto de vista no es el mismo, lo que para alguien es una realidad, para otro podría ser todo lo contrario.

El punto es que el orgullo te enfoca solo en ti mismo, lo que te hace sentir que en tus manos se encuentra la verdad absoluta, y eso es imposible. Preguntar y escuchar son dos acciones que te abrirán las puertas al saber, pregunta lo que ignores sin ningún temor y escucha con atención y humildad para poder aprender de los demás.

Vamos inténtalo ¿Estás dispuesto a luchar contra el orgullo que te hunde en la ignorancia?

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5 aspectos a tomar en cuenta cuando no estás logrando tu objetivo

Ya seas una persona super fan de la organización o apenas te ordenas con tus quehaceres; tengas una memoria fotográfica o necesites recordatorios y libretas para anotar todas tus tareas, siempre de alguna u otra manera todos planificamos un poco nuestra vida diaria.

Lo cierto es que la organización es importante, te permite tener claros tus objetivos, así tu mente estará más enfocada en lo realmente importante, y podrás mantener un equilibrio en tu tiempo para lograr todas las metas que te propones, pero ¿Qué sucede cuando toda esa planificación se queda en el papel y se te dificulta llevarla a la práctica?

Es una realidad, a todos nos puede pasar tarde o temprano, ni la persona más ordenada puede decir que nunca ha llegado a un punto en el que siente que el tiempo pasa y no logra terminar sus proyectos, y el cansancio, el estrés, y la decepción se adueñan de ella.

Pero no es el fin del mundo, puedes levantarte, sacudirte el polvo y seguir adelante, tan solo has una pausa para analizar que es lo que te está parando, y busca soluciones, porque es eso lo que necesitas, por eso en este post te hablo de cinco aspectos que debes considerar, para encontrar el meollo del problema y reorganizarte la vida.

 

1. Sé realista desde el principio

Muchas veces cuando nos sentamos a organizarnos, nos gana la emoción y tendemos a fijarnos mil y un objetivos, por eso no te olvides de ser realista, establece metas integrales, debes tomar en cuenta cuanto tiempo puedes dedicar a cada área de tu vida, sea familia, trabajo, estudio, recreación, espiritualidad… entre otras, depende del estilo de vida que lleve cada persona. Fíjate objetivos claros y alcanzables, eso no significa que no puedas tener metas grandes, pero piensa en un tiempo prudente para lograrlas, puedes hacer esos proyectos grandes en etapas, es mejor avanzar poco a poco, que desilusionarte al sentir que no das la talla.

2. Delimita bien tus tiempos

Como mencioné en el punto anterior, el tiempo es clave para poder lograr tus objetivos, no solamente al momento de planificar, sino en la práctica, debes delimitar bien el tiempo para cada actividad. Tal vez te cuesta evitar llevar trabajo a la casa, o en el momento que debes estudiar decides darte un descansito con la excusa de “solo por hoy”, pero créeme, si lo haces una vez se volverá una costumbre, y al final te volverás loco tratando de hacer que el tiempo te alcance para todos esos proyectos y tareas que dejaste acumularse. Respeta tu propia organización o tu vida será un caos.

3. No tienes el control de todo

Yo también he pasado por esas crisis donde por diversas razones, todo lo que había planeado no salió como lo esperaba, para ser sincera vengo pasando por un momento así, y esa es la razón por la que decidí hacer este post, pero mi mejor amigo ❤ me dijo algo muy cierto “No tengo el control de todo”, parece contradictorio puesto que estoy hablando de planificación, sin embargo, organizarte no te asegura que todo saldrá como lo planeaste aunque sí te da una guía que te facilita bastante la vida, pero a veces hay situaciones que se te escapan de las manos, o simplemente te puedes equivocar, necesitas aceptarlo, y sobre todo recuerda que tu destino está en las manos de Dios, así que déjate guiar siempre por Él, cuando algo no sale, puede que viene otra cosa mejor.

4. Dedica tiempo a tu crecimiento y renovación

No necesitas esperar hasta llegar al punto máximo de desesperación para darte un respiro, somos seres humanos y como tales debemos renovar fuerzas. Dedica tiempo para tu crecimiento integral; te aconsejo meditar en la Palabra de Dios y practicar la oración para edificar tu espíritu, también puedes hacer algún ejercicio, eso te inyectará mucha energía; o simplemente descansa tu mente, haz algo que te haga feliz, no te olvides de tomar estos aspectos en cuenta para lograr tus propósitos.

5. Los nuevos comienzos son necesarios

Nada está escrito en piedra, la vida puede dar un giro enorme en cuestión de segundos y a veces lo que necesitas es recomenzar. Hacer una pausa, y volver a empezar es lo mejor que puedes hacer cuando sientes que has perdido la inspiración y la gana de seguir adelante. Y al propósito de ello, estamos comenzando de nuevo la lectura de las porciones semanales de la Toráh, lo cual me ha motivado a ponerme las pilas con el estudio de la Biblia en general, y es que es esto de lo que te hablo, de nuevos comienzos, cosas que te motiven, comienza cuantas veces sea necesario pero no abandones tus sueños ni te quedes botado en el camino.

¿Te ha pasado a ti que te pierdes en tu propia planificación? ¿Cuáles son esos muros que te ha impedido lograr tus objetivos?, y lo más importante, ¿Qué te motiva a recomenzar?

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Conoce 4 maneras de ayudar a otros y 4 beneficios que eso te traerá

Creo fielmente que cuando das, entonces Dios te bendice a ti. Recuerdo de mi niñez que cuando iba creciendo y dejaba de quedarme la ropa, como no tenía hermanas, mi mamá siempre buscaba otras niñas a quienes regalarla, por supuesto la que estuviera en buen estado, y francamente no recuerdo ocasión en la que después de donarla, no llegara alguien con una bolsa de ropa para mí, como si fuera un intercambio divino, aunque suene un poco extraño y eso nunca lo olvido.

Esto me hace pensar en uno de los preceptos más importantes que existen en el judaísmo, es la tzedaká, que generalmente se traduce como caridad, pero más que eso se refiere al hecho de practicar la justicia ¿Cómo es esto? Ayudando a los más necesitados, eso es parte de la justicia que nos manda Dios a hacer.

Dar tzedaká es un acto que debemos realizar, no solamente porque es un mandamiento divino, sino porque somos un todo en este mundo y por más autosuficiente que alguien pueda sentirse, en algún momento necesitará de otra persona, no solo materialmente, sino en el sentido emocional: afecto, comprensión, cariño… ya sabes, ese tipo de cosas.

A la verdad amo la idea, y por eso me encanta una parte de mi Sidur (Libro de rezos) en donde dice textualmente:

“Éstas son las cosas que una persona hace y come de sus frutos en este mundo y su usufructo permanece para ésta en el mundo por venir. Y éstas son: respeto de padre y madre, y actos de amor, y la hospitalidad con los huéspedes, y visitar a los enfermos y levantarse para la sinagoga, y traer la paz entre una persona y su prójimo y entre un hombre y su mujer. Y el estudio de la Torá es equivalente a todas éstas” (Talmud Bavlí Shabbat 127ª)

Estos actos de justicia son precisamente comparados con el estudio de la Torá, que si bien una cosa no exime de la otra (quiero aclarar) es hermoso que ambas acciones se eleven al mismo nivel espiritual.

Cuatro maneras distintas de dar tzedaká

Haz donaciones monetarias o materiales: dice una frase que “Nadie es tan pobre que no pueda dar, ni tan rico que no pueda recibir”, si eres bendecido materialmente tú puedes compartir con los menos afortunados, recuerda que Dios quiere dar a todos, pero muchas veces tú eres el medio que Él utiliza para bendecir a otras personas, y viceversa, por eso es importante que aprendas a como invertir mejor tus recursos.

Ponte manos a la obra: Si hay una necesidad material y talvez tú no tienes los medios para ayudar, puedes hablar con otras personas que sí puedan hacerlo, en este punto entra si quieres abarcar más, el organizar campañas para toda clase de ayuda social.

Regala amor a los demás: algunas veces la gente no tiene necesidad física, pero sí emocional o espiritual, demuestra empatía por los problemas de los demás para poder ayudarlos, sé comprensivo y afectuoso, que a veces con eso basta para levantar el ánimo de una persona.

Enseña a otros lo que sabes: muchas veces haces más enseñando a una persona a subsistir, compartiendo con ella lo que tú bien sabes hacer, así no se verá en la necesidad de pedir limosna, sino que aprenderá a salir adelante por su propio esfuerzo y se realizará como ser humano.

Cuatro beneficios de dar tzedaká

La bendición de cumplir un mandamiento: Primero que nada debemos tener en cuenta que hacer justicia es un mandamiento bíblico, y por lo tanto, si eres una persona que se considera a sí misma religiosa, estás en la obligación de dar tzedaká.

Di adiós al egocentrismo: Al preocuparnos por los demás dejamos de lado el egocentrismo y poco a poco el compartir se convierte en algo normal y necesario en nuestra vida, y así podremos ser un reflejo de nuestro Padre en el cielo.

Cuando das, Dios te bendice a ti: Como dije al principio, cuando das, Dios te bendice a ti, solo asegúrate de no esperar siempre algo a cambio, porque eso haría perder totalmente el sentido de hacerlo.

Desprendimiento de lo material: Se te hará más sencillo desprenderte de lo material, esto te ayudará sin duda alguna a no aferrarte a las cosas lo cual te permitirá tener una vida más enfocada a lo espiritual.

¿Tienes alguna otra idea de cómo ayudar a los demás? ¿En qué maneras Dios te ha bendecido cuando ayudas a otros? Compártelo en los comentarios.