Ejercicios que no pueden faltar para sentirte completamente bien

He notado que últimamente son más las personas que despiertan con el deseo de sumarse a aquellos que realmente deciden hacer un cambio en su vida, y ser más saludables en general.

En definitiva, no es una moda, aunque algunos equivocadamente lo hacen por esa razón. Es llegar al punto en que cuerpo, mente y espíritu se conectan, para obtener un estado elevado de satisfacción .

Por esto, hoy quiero compartirte tres tipos de ejercicio que no pueden faltar en tu rutina diaria para que puedas empezar tu día con muchas ganas y  energía, o que igual puedes considerar para algún momento de tu semana.

Ejercicio Físico

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Nuestra sociedad está inmersa en un estilo de vida tan acelerado y a la vez tan sedentario. Entre más aparatos tecnológicos se inventan, menos actividad física hacen las personas.

Entre cero movimiento y comidas nada saludables nos estamos enfermando. Pero aún puedes salir del sistema. ¡Anda! ¡Muévete! Haz ejercicio, de ser posible diariamente. No necesitas tiempo y dinero para ir a un gimnasio.

Acostumbra estirarte todas las mañanas. Sal a caminar o correr, según tu resistencia. Practica algún deporte o simplemente ponte unas canciones que te gusten y da saltos por toda la habitación, la idea es mover tu cuerpo y que tu organismo funcione de la mejor manera.

Ejercicio Mental

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Así como tu cuerpo necesita moverse para quitarse un poco la herrumbre, tu mente también requiere de actividad para funcionar bien. Y perdón que sea tan insistente, pero deja un poco las pantallas, y empieza a usar tu cerebro.

Porqué no te adentras al mundo fascinante de la lectura, sea cual sea el género que te guste eso abrirá tu mente a un sin fin de conocimientos nuevos.

Si tienes alguna habilidad aprovéchala, y si no, puedes formarte. Aprende a tocar el instrumento que siempre quisiste. Saca de nuevo esas acuarelas y pinta hermosas ilustraciones. Escribe, ¿Recuerdas los diarios? eso es una excelente terapia.

Cabe mencionar que tu salud mental está estrechamente relacionada con tu salud física, por lo tanto, relájate, come saludable, duerme bien y evita el estrés, por favor lleva las cosas con calma.

Ejercicio Espiritual

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Por último, pero para nada menos importante es tu vida espiritual. Está bien si practicas alguna religión, pero si quieres llegar a otro nivel en cuanto a tu espiritualidad, necesitas tener una relación más estrecha con Dios.

La oración es una práctica totalmente poderosa. Te ayuda a entenderte más a ti mismo, te liberas de todo aquello que te agobia, y aprendes a agradecer por tantas y tantas bendiciones que te rodean.

Lee diariamente la Biblia. La sabiduría que puedes obtener de este maravilloso libro va más allá del conocimiento intelectual. La Biblia trata de cualquier tema que puedas imaginar. En ella aprendes de los errores y virtudes de otras personas.

Practica el agradecimiento y la adoración cada mañana, no hay nada que te renueve más que empezar tu día reconociendo que si despertaste no es por el azar, sino porque Dios tiene un propósito para ti. Pon en sus manos tu día y verás como te sentirás seguro, recargado de energía y alegría para todo lo que tienes que hacer.

Somos seres integrales

Nunca olvides que eres un ser integral, eres un templo. Si deseas sentirte completamente bien, debes prestar atención a cada área de tu vida. No dejes nada a la deriva, sé consciente de que es importante tanto tener un cuerpo y mente como un espíritu sano. ¿Practicas este tipo de ejercicios continuamente? ¿Qué otra cosa le agregarías a estos consejos, que te ayuda a sentirte bien?

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Necesitas hacer un alto de información

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Hace un par de semanas hice una publicación sobre cómo cuidar nuestro templo, a nosotros mismos, y hablé un poco sobre la importancia de ser selectivos con la información que adquirimos por medio de nuestros sentidos, lo que escuchamos, lo que observamos, lo que hablamos y hacia donde nos dirigimos.

Es verdad, es importante evitar información que no aporta nada positivo a nuestra vida, y conscientemente, buscar un aprendizaje continuo sobre temas constructivos, que realmente nos edifiquen en las diferentes áreas.

Pero a veces sucede que esa búsqueda consciente se vuelve un tanto excesiva, al punto de que te saturas de tanta información, que aunque sea buena, no logras asimilarla en tu mente, porque es tanta la cantidad que te llegas a sentir abrumado.

Confieso que así me he sentido un poco últimamente. Desde el año pasado hasta la fecha he venido aprendiendo sobre temas tan fascinantes para mejorar mi estilo de vida, que he querido aplicar todo eso de un solo tirón.

No está mal querer mejorar como persona, pero es importante disfrutar de cada uno de los procesos que atraviesas, y entender que hábitos que tienes toda una vida de practicar no se van a ir de la noche a la mañana, porque es un proceso, y el proceso de cada persona es diferente.

No puedes pretender que tu estilo de vida sea de ensueño, como el de algunas personas que ves en las redes sociales, que de por si mucho de eso no es más que apariencia. Puedes tener una vida genial, súper saludable, consciente, pero nunca perfecta, de quererlo así, solo terminarás sintiéndote frustrado porque no puedes.

Aprende y cambia, sí, pero a tu ritmo. En días pasados me he sorprendido a mí misma aprendiendo mientras trabajo, y me doy cuenta que estoy a medias con el trabajo y a medias con el aprendizaje, pues aunque haga mi trabajo bien, no disfruto del proceso.

Otra de las cosas que me ha hecho reflexionar fue este post de Sara Pérez del blog Estudio Avellana, que me ha hecho pensar que no tengo porque creer que debo ser unas súper mujer, está bien que quiera ser mejor, y que desee tanto aprender, y tener una vida bastante ordenada, pero ¿A qué precio?, no al precio de mi salud mental o física.

Relaciono todo esto porque si busco información buena, positiva es porque precisamente quiero aplicarla a mi vida, pero no quiero sentir la presión de la sociedad, y mucho menos de mi misma.

¿Quiero ayudar a otros a acercarse a Dios y ser un buen testimonio para el mundo? Es mi propósito de vida, pero de nada me sirve ganar al mundo y perderme en los afanes diarios sin dedicar el tiempo suficiente a mi propia relación con Dios.

¿Quiero ser minimalista y aprender de otros minimalistas? Por supuesto que sí, pero disfrutaré el proceso y no me frustraré si voy más lento que otros.

¿Quiero ser más amigable con el ambiente? Claro, haciendo pequeños cambios, tomando ideas de aquí y allá, pero por favor un poco menos de información, y más acción.

¿Quiero terminar mis estudios? Me encantaría terminarlos lo más pronto posible, pero no se trata de ganar cursos, sino de a prender a ser una buena profesional.

En fin, mil cosas quiero hacer en mi vida, es mucho el aprendizaje, y mucha la información que me sirve para lograr todas esas metas, pero he decidido que iré más lento. Hoy he querido compartir contigo mi experiencia, porque puede ser que en algún momento de tu vida te sientas de esta manera, pero recuerda:

“Ser productivo, no es lo mismo que estar siempre ocupado”

¿Has pensado últimamente que tu vida pasa demasiado rápido y no la estás disfrutando como se debe? ¿Crees que también necesitas hacer un pequeño parón de información? Cuéntamelo en comentarios.

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¿Cómo cuidar tu TEMPLO?

Somos templo. Cada uno de nosotros, somos un templo.

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Actualmente, las personas creyentes se reúnen en lugares físicos para compartir su fe con otros, sin embargo, el concepto de templo va más allá de lo material, de lo que vemos con nuestros ojos.

Aunque en un contexto de inmoralidad sexual, en 1 de Corintios capítulo 6 Pablo dice “¿O no sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, que mora en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Pues habéis sido comprados por precio. Por tanto, glorificad a Dios en vuestro cuerpo”.

Esta enseñanza nos habla de glorificar a Dios con nuestro cuerpo, pero al interiorizarlo más, entendemos que debemos glorificarlo con todo nuestro ser, después de todo, lo físico pasa y nuestro cuerpo es solo uno de los medios por el cual podemos hacer la voluntad de Dios, para un día, en la esperanza que nos fue dada, vivir la eternidad con Él.

Pero ¿Cómo cuidamos este nuestro templo? Es importante tener claro qué es lo que deberíamos o no deberíamos hacer si deseamos tener un templo consagrado. Si eres creyente, tienes la instrucción en la Biblia, tan solo necesitas escudriñar para aprender qué es lo que el Creador quiere de ti.

Si no te autodenominas de ninguna religión, pero buscas tener una relación directa con Él, de igual forma busca vivir de una manera en que te sientas en armonía con el universo y contigo mismo, agradando a ese Ser Superior.

Busca lo que edifique a tu espiritualidad, aprende a ser SELECTIVO.

Lo que ves…

Dicen que los ojos son las ventanas del alma, no sé qué tanto puedas saber de una persona por medio de su mirada, pero sí que es cierto que esas ventanas deberían abrirse solamente a aquello que edifique tu vida.

Estamos en una época en que quien tiene información, tiene poder. Tenemos a la mano cualquier tipo de películas, lecturas, imágenes… etc; con tan solo dar un clic a la computadora o el teléfono celular, y déjame decirte, que no toda esa información a tu mano es sana y buena para ti.

Por medio de la vista entra el deseo, esto podría llevarte a envidiar lo que no te pertenece, y en lugar de apreciar todo lo hermoso que hay a tu alrededor, te llenas de amargura porque simplemente deseas lo que el mundo te ofrece, sin importar si eso te hace bien. Cuídate de las adicciones que entran por la vista.

Mira programas educativos, busca libros de crecimiento personal, o sobre temas de espiritualidad. Busca videos edificantes, como enseñanzas bíblicas o temas que te hagan reflexionar y te inspiren a ser mejor persona..

Lo que entra y sale de tu boca…

La boca es un miembro del cuerpo muy difícil de controlar, me refiero tanto a lo que sale como a lo que entra a través de ella. Ten mucho cuidado con tus palabras, porque no sabes cuánto poder hay en ellas, tienes la oportunidad de destruir una vida o bendecirla por medio de lo que hablas.

Aléjate del chisme, cuando hablas de otras personas, sea verdad o no lo que dices estás perjudicando a esa persona, y a muchas más, recuerda que eso no le agrada a Dios. Cuida tu vocabulario también, evita las frases negativas y maledicencias, de la abundancia del corazón habla la boca, por lo tanto, da frutos de que en tu corazón abunda el amor, la paz y la alegría.

Esfuérzate también por ser selectivo con lo que consumes, come saludable, evita la bebida desenfrenada, todo tipo de drogas, y productos dañinos para tu cuerpo, práctica algún deporte o haz ejercicio habitualmente, siempre con medida. El hecho de que te preocupes por tu salud física no significa que vayas a descuidar tu vida espiritual.

Lo que escuchas…

El chisme no solo abarca lo que tú hablas, sino también lo que escuchas de otros. No prestes oído, evita ser partícipe de ello. Se selectivo con la música que oyes, no se trata de que cierto tipo de música sea “mala” o “buena”, pero es verdad que la música es muy influyente en la vida de las personas, lo importante es aprender a ser selectivo.

Procura escuchar música, emisoras, enseñanzas… que alimenten tu alma. Cierra tus oídos a personas negativas y tóxicas, y, por el contrario, escucha personas que te inspiren y motiven.

Hacia donde te diriges…

Si quieres crecer, ser más espiritual, más sabio, o incluso más saludable, se prudente con los lugares a los cuales frecuentas, por ejemplo, una persona con problemas de alcoholismo evita ir a lugares como bares, o fiestas donde evidentemente va a sobreabundar el alcohol.

Obviamente no se trata de que te encierres en una burbuja, pero como dice el dicho “el que con lobos anda, a aullar aprende”, por eso, júntate con personas que influyan positivamente en tu vida, no con aquellos que te atraigan a andar por mal camino.

Y no quiero sonar religiosa, pero siempre es bueno que te congregues con algún grupo en el cual puedas compartir con otras personas afines en la fe, para compartir experiencias, conocimientos, afecto e incluso trabajar en conjunto en temas de caridad.

Para ir finalizando, quisiera agregar, que todas las decisiones que tomemos nos afectan a nosotros mismos y también a todo lo que nos rodea. Fuimos puestos en este mundo para ser luz, y por lo tanto cuando vivimos de una manera tal que todo lo que hacemos, lo hacemos de manera consiente, empezamos a ver la vida desde otra perspectiva.

Reitero, somos un alma y nuestro cuerpo es el medio por el cual glorificamos a Dios, es nuestro templo, que debemos amar y cuidar, debemos sentir amor propio, para decir que amamos a nuestro prójimo.

Medicina para la ignorancia

En esta ocasión no te doy unos cuantos pasos a seguir para ser la persona más brillante del mundo. No existe una fórmula secreta contra la ignorancia, pero no vengo a hablarte en esos términos, no enfocada en qué hacer para ser menos ignorante, sino en cómo eliminar la barrera que no te permite aprender. Aprender de los demás, aprender de la vida.

Esa barrera, es el muro más grande que puede existir entre tú y el aprendizaje, y lo construyes tú mismo día a día si así lo permites, puede ser tan alto y firme que no lo puedas saltar fácilmente. Se trata del orgullo. Pero este muro también puede ser derribado, todo depende de tu disposición a cambiar y tus deseos de aprender.

Y aunque suene un poco absurdo, no hay mejor manera de vencer el orgullo que ser humilde. Como cuando una persona quiere eliminar un mal hábito de su vida, le es mucho más sencillo si lo sustituye por un buen hábito que represente lo contrario, esto le permite analizar las desventajas y beneficios de ambas circunstancias, por lo tanto, fortalecer el valor de la humildad en tu vida te hará reflexionar lo negativo de ser orgulloso.

Aun cuando sientas mucha seguridad sobre determinada situación, eso no significa que en algún momento no puedas darte cuenta de que estabas equivocado, y cambiar de opinión al respecto. La humildad te permite reconocer que no lo sabes todo, y eso no te convierte en una persona ignorante.

Por otro lado, aquel que se encierra en su propia opinión sin escuchar a los demás y sin indagar, tiene una opinión basada solo en la jactancia de no perder nunca, aunque tenga que dar un argumento pobre para defenderse. Esa persona se pierde de aprender del conocimiento de las demás personas.

Incluso, en la Biblia podrás encontrar que Dios eligió tanto hombres preparados y estudiosos, como hombres y mujeres humildes, aquellos que no habían tenido la misma educación, pero tenían un corazón dispuesto, esos hombres decidieron seguir al maestro, aprendieron de él, y transmitieron su enseñanza al resto del mundo, tanto que hoy día nos enriquecemos con la sabiduría de este maravilloso libro.

Eso sí, debes tener muy claro que aprender de los demás no significa que te “tragues” todo lo que te dicen y lo aceptes como verdad absoluta, repitiendo solamente lo que otros creen. Escuchar a otros, debe motivarte a indagar más profundamente, debes tener la capacidad de construir tu opinión propia, poner a trabajar tu cerebro. Debes ser una persona auténtica.

Reconocer que alguien más tiene razón no te hace inferior, ni a la otra persona superior. Romper con el orgullo y la ignorancia no se trata de ganar o perder, aunque siempre ganarás cuando te das la oportunidad de abrirte a la forma de pensar de otros, no para pensar tú igual, sino para reflexionar y elegir tu propio camino.

Recuerda también que todos tenemos diferentes experiencias de vida, por lo tanto, muchas veces vemos a esta de distinta manera porque nuestro punto de vista no es el mismo, lo que para alguien es una realidad, para otro podría ser todo lo contrario.

El punto es que el orgullo te enfoca solo en ti mismo, lo que te hace sentir que en tus manos se encuentra la verdad absoluta, y eso es imposible. Preguntar y escuchar son dos acciones que te abrirán las puertas al saber, pregunta lo que ignores sin ningún temor y escucha con atención y humildad para poder aprender de los demás.

Vamos inténtalo ¿Estás dispuesto a luchar contra el orgullo que te hunde en la ignorancia?

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5 aspectos a tomar en cuenta cuando no estás logrando tu objetivo

Ya seas una persona super fan de la organización o apenas te ordenas con tus quehaceres; tengas una memoria fotográfica o necesites recordatorios y libretas para anotar todas tus tareas, siempre de alguna u otra manera todos planificamos un poco nuestra vida diaria.

Lo cierto es que la organización es importante, te permite tener claros tus objetivos, así tu mente estará más enfocada en lo realmente importante, y podrás mantener un equilibrio en tu tiempo para lograr todas las metas que te propones, pero ¿Qué sucede cuando toda esa planificación se queda en el papel y se te dificulta llevarla a la práctica?

Es una realidad, a todos nos puede pasar tarde o temprano, ni la persona más ordenada puede decir que nunca ha llegado a un punto en el que siente que el tiempo pasa y no logra terminar sus proyectos, y el cansancio, el estrés, y la decepción se adueñan de ella.

Pero no es el fin del mundo, puedes levantarte, sacudirte el polvo y seguir adelante, tan solo has una pausa para analizar que es lo que te está parando, y busca soluciones, porque es eso lo que necesitas, por eso en este post te hablo de cinco aspectos que debes considerar, para encontrar el meollo del problema y reorganizarte la vida.

 

1. Sé realista desde el principio

Muchas veces cuando nos sentamos a organizarnos, nos gana la emoción y tendemos a fijarnos mil y un objetivos, por eso no te olvides de ser realista, establece metas integrales, debes tomar en cuenta cuanto tiempo puedes dedicar a cada área de tu vida, sea familia, trabajo, estudio, recreación, espiritualidad… entre otras, depende del estilo de vida que lleve cada persona. Fíjate objetivos claros y alcanzables, eso no significa que no puedas tener metas grandes, pero piensa en un tiempo prudente para lograrlas, puedes hacer esos proyectos grandes en etapas, es mejor avanzar poco a poco, que desilusionarte al sentir que no das la talla.

2. Delimita bien tus tiempos

Como mencioné en el punto anterior, el tiempo es clave para poder lograr tus objetivos, no solamente al momento de planificar, sino en la práctica, debes delimitar bien el tiempo para cada actividad. Tal vez te cuesta evitar llevar trabajo a la casa, o en el momento que debes estudiar decides darte un descansito con la excusa de “solo por hoy”, pero créeme, si lo haces una vez se volverá una costumbre, y al final te volverás loco tratando de hacer que el tiempo te alcance para todos esos proyectos y tareas que dejaste acumularse. Respeta tu propia organización o tu vida será un caos.

3. No tienes el control de todo

Yo también he pasado por esas crisis donde por diversas razones, todo lo que había planeado no salió como lo esperaba, para ser sincera vengo pasando por un momento así, y esa es la razón por la que decidí hacer este post, pero mi mejor amigo ❤ me dijo algo muy cierto “No tengo el control de todo”, parece contradictorio puesto que estoy hablando de planificación, sin embargo, organizarte no te asegura que todo saldrá como lo planeaste aunque sí te da una guía que te facilita bastante la vida, pero a veces hay situaciones que se te escapan de las manos, o simplemente te puedes equivocar, necesitas aceptarlo, y sobre todo recuerda que tu destino está en las manos de Dios, así que déjate guiar siempre por Él, cuando algo no sale, puede que viene otra cosa mejor.

4. Dedica tiempo a tu crecimiento y renovación

No necesitas esperar hasta llegar al punto máximo de desesperación para darte un respiro, somos seres humanos y como tales debemos renovar fuerzas. Dedica tiempo para tu crecimiento integral; te aconsejo meditar en la Palabra de Dios y practicar la oración para edificar tu espíritu, también puedes hacer algún ejercicio, eso te inyectará mucha energía; o simplemente descansa tu mente, haz algo que te haga feliz, no te olvides de tomar estos aspectos en cuenta para lograr tus propósitos.

5. Los nuevos comienzos son necesarios

Nada está escrito en piedra, la vida puede dar un giro enorme en cuestión de segundos y a veces lo que necesitas es recomenzar. Hacer una pausa, y volver a empezar es lo mejor que puedes hacer cuando sientes que has perdido la inspiración y la gana de seguir adelante. Y al propósito de ello, estamos comenzando de nuevo la lectura de las porciones semanales de la Toráh, lo cual me ha motivado a ponerme las pilas con el estudio de la Biblia en general, y es que es esto de lo que te hablo, de nuevos comienzos, cosas que te motiven, comienza cuantas veces sea necesario pero no abandones tus sueños ni te quedes botado en el camino.

¿Te ha pasado a ti que te pierdes en tu propia planificación? ¿Cuáles son esos muros que te ha impedido lograr tus objetivos?, y lo más importante, ¿Qué te motiva a recomenzar?

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Aspectos importantes sobre la MODESTIA (Tzniut)

¿Has escuchado hablar sobre el término “tzniut”? Es una palabra empleada en el judaísmo para referirse al recato. En este post no profundizaré en cuanto a las reglas de tzniut, sino más bien lo que quiero es dar mi punto de vista tocando algunos aspectos que considero importantes, sin embargo, más adelante te compartiré sobre estas normas que se siguen dentro de la cultura judía, dime en comentarios si te gustaría que lo hiciera.

¿Qué es ser modesto?

En algún tiempo tuve la costumbre errónea de asociar el “tznuit” solamente con la manera de vestir, tratando de respetar las normas respectivas que se enfocan en cubrir ciertas partes del cuerpo, sin embargo, tener modestia va más allá de las ropas que uso, es un asunto más profundo que toma en cuenta mi forma de ser y comportarme.

Ser modesto es un sinónimo de ser humilde, en todos los sentidos. Una persona egocéntrica siempre hará todo lo posible por exaltar sus cualidades y atraer la atención de todos a sí mismo, aun si es necesario buscar el ostento y el lujo tanto en sus acciones como en su apariencia.

Por el contrario, la persona que desea vivir en tzniut, busca la simplicidad, actuar de manera prudente, no exaltándose a sí mismo y guardando sus virtudes, esto abarca tanto su belleza interna como la externa para quien tiene el coraje y sabiduría para de descubrirla, aquí te muestro un gran ejemplo de humildad de una mujer sorprendente.

¿Significa ser modesto una limitación?

Primero es necesario entender que la concepción de lo que es el modesto y lo que no lo es, puede varias de acuerdo con la cultura o incluso la época en la que nos encontremos, y es por esto que muchas veces no podemos comprender las costumbres de otros pueblos.

En cuanto a la manera de actuar, una mujer que actúe recatadamente será reconocida como una mujer prudente, inteligente y sabia, respetada por las personas que la rodean porque precisamente se gana ese respeto, y por supuesto esto no debe significar que esa mujer se prive de sobresalir en diversos campos.

No solamente destacar como una mujer de familia, que si bien es cierto para mi ser madre y esposa son las virtudes más hermosas con las que Dios bendijo a la mujer, y son motivo orgullo y satisfacción, si así lo desea una  mujer puede desenvolverse en muchas otras áreas.

Y si tocamos el punto del vestir, para una mujer libertina o simplemente acostumbrada a otra cultura, ver a una chica vestida de una manera que no vaya para nada con la moda o que oculte ciertas partes de su cuerpo como escote, piernas, codos, o cabello, podría parecer absurdo y hasta ridículo, sin embargo, quisiera enfatizar que:

Una mujer segura de sí misma no ve la necesidad de mostrar su cuerpo para ser aceptada por la sociedad.

Una mujer que confía en la belleza física con que fue dotada no requiere de la ostentación en su atuendo.

Definitivamente modestia no es sinónimo de feo o aburrido, no se trata de que te pongas lo más fea posible, sino como dije anteriormente, guardar la belleza para quien tenga el honor de descubrirla.

El recato debe demostrarse de adentro hacia afuera, es decir, primero aprende a ser sinceramente humilde, y después refléjalo en tu exterior, como el consejo que da Rav. Shaul en la carta a Timoteo “Asimismo que las mujeres se atavíen de ropa decorosa, con pudor y modestia;  no con peinado ostentoso,  ni oro,  ni perlas,  ni vestidos costosos, sino con buenas obras,  como corresponde a mujeres que profesan piedad. (1 Tim. 2:9-10).

Y por último un punto súper importante y es que aunque en el post me dirigí hacia las mujeres quiero aclarar que el recato no aplica solamente para el género femenino, los hombres también deben vivir de una manera modesta, y reflejarlo así mismo en su exterior, y que conste que no soy ni machista ni feminista, simplemente creo que todos debemos buscar la manera de guardarnos para Dios, demostrando una vida humilde y modesta.

¿Estás interesado (a) en seguir estas normas de tzniut, te gustaría una guía? ¿Qué piensas tú sobre la modestia al actuar o al vestir?

4 Importantes preguntas que necesitas hacerte

Hace un  tiempillo empecé un libro tipo devocional de esos que lees un fragmento cada día, se llama “Una vida con propósito” del autor Rick Warren, confieso que lo dejé a medias, ya que por ser de ese tipo de lecturas me gusta más tener el libro en físico que en digital, no sé tú a mi se me hace más sencillo hasta para tomas apuntes, y hablando de apuntes, hubo una parte en específico que se me quedó y desde luego quería compartirles.

Con todo este rollo del minimalismo y de tener una vida cada vez más simple, me he dado cuenta de que es imprescindible que hagas un autoanálisis de muchos aspectos de tu vida, no solamente para saber en qué cosillas estás fallando y corregirlas, sino que también para procurar la mejora continua en todo lo que haces, y alcanzar un estado de satisfacción más completo.

En este libro el autor hablaba de cuatro preguntas importantes que toda persona necesita hacerse para llevar a cabo dicho autoanálisis. Esto no solamente aplica a tu vida espiritual, sino que es una herramienta para lograr una mejora integral, a la vez que trabajas en cuatro puntos totalmente diferentes, te darás cuenta de que están conectados entre sí, y que la medida en que hagas bien  o mal uno de ellos, eso afectará lo demás. Y bueno sin más rollo nos vamos a las preguntas.

1- ¿Cómo inviertes tu tiempo?

El tiempo es uno de los tesoros más valiosos que posees, debes cuidar la manera en que lo utilizas porque pasa volando y no hay vuelta atrás.  Necesitas aprender a organizarte la vida, no digo que vayas por ahí agendando cada paso que des, porque muchas veces tenemos una agenda super robusta y no cumplimos ni con la mitad, pero sí es importante que sepas guardar un espacio para cada cosa, que si trabajas, que el estudio, la familia, los amigos, proyectos nuevos, descanso, pasatiempos, y el más importante a mi parecer, tu espiritualidad.

A veces caemos en la rutina, y nos olvidamos de sacar ese tiempo para meditar y agradecer a Dios por todas las bendiciones que Él nos da. Tómate un tiempo para analizar todas tus actividades y determina cuales de ellas son realmente importantes para ti y agregan valor a tu vida. Desecha esos afanes que consumen tu tiempo y no te permiten avanzar, y más aún aquellos hábitos que definitivamente te hunden a la mediocridad y te hacen perder el foco de tu objetivo.

2- ¿Cómo gastas tu dinero?

En este punto quiero hacer un señalamiento importante, y es que para mi no es lo mismo gastar que invertir. Cuando haces un gasto sabes que no recuperarás ese dinero, consumes lo que compras, en la mayoría de las veces cosas innecesarias, pero cuando inviertes tomas una parte de tu dinero para algo que sabes que a mediano o largo plazo te dará un fruto. Necesitas decir un NO mayúsculo al consumismo tal como lo mencioné en el post anterior , y empezar a ordenarte con tus finanzas.

Obtendrás grandes beneficios si logras esto, no solo a nivel financiero sino también emocional, tendrás una vida más tranquila al no estar siempre endeudado, eso te dará mucha paz interior créeme, con el tiempo se te hará un hábito y serás más ordenado, te alcanzará el dinero para cosas que sí son importantes, como en mi caso los estudios. Una cosita que no puedo omitir mencionar es, no te olvides por favor de dar a los necesitados, recuerda que es un mandamiento, y como seres humanos debemos apoyarnos entre nosotros, además manos que dan nunca están vacías.

3- ¿Cómo usas tus talentos?

Es evidente que a algunas personas  nos cuesta encontrar cuales son nuestros talentos más que a otros, y es verdad que hay personas que son buenas en casi todo. En mi caso siempre se me ha dificultado saber para que soy buena, al menos por ahora creo que se me da lo de escribir, no seré la super escritora pero es algo que me fascina, y por eso tomé la decisión de usar ese talento para algo bueno, creé este blog con la idea de compartir contenido positivo e inspirador.

De igual manera tú, puedes empezar a trabajar esas cositas que te encantan hacer, como cantar, dibujar, diseñar, actuar, si te gusta trabajar con pequeños, si eres muy creativo, que sé yo, miles de cosas que sabes hacer y puedes sacarle provecho, recuerda la parábola de los talentos, no sea que Dios te haya dado un tesoro y tú lo escondas del mundo, sal afuera e inspira a otros, has del mundo un lugar mejor, a tu manera. 

4- ¿Cómo valoras tus relaciones?

La última pero no menos importante pregunta, me hace reflexionar en que aunque tenga tiempo, dinero y talentos, si me aislo, si soy egocéntrica y no pienso en mi prójimo, todo esto de nada me sirve. Somos una sociedad, cuya base es la familia, y creo que por ahí debemos empezar pues es claro que no podemos ser luz en la calle y oscuridad en la casa. Aprende a valorar a tu familia, o en dado caso a aquellas personas que siempre están a tu lado apoyándote.

Es cierto que aveces creemos que las personas jamás se irán, pero no es así, unos nacen y otros mueren a diario, nada te garantiza que esa persona que tanto quieres estará ahí mañana, por eso ama hoy, dedica tiempo hoy, expresa hoy de todas las maneras posibles tu aprecio hacia los demás. Y un detallito importante, corta de raíz con las relaciones tóxicas, no andes por favor con personas que no hacen bien a tu vida, si bien hay que amar al prójimo, y a los enemigos, tampoco te metas en el campo de batalla del lado del enemigo, no sea que caigas en una trampa. Nutre y valora las relaciones que te inspiran a ser una mejor persona.

Espero te haya gustado este post, y haya sido de edificación para tu vida, si fue así te invito a compartirlo con alguien más, de igual manera te insto a realizar el ejercicio, pues este es un análisis muy general, a ti te corresponde hacer un autoanálisis personal.

Saluditos!