El regalo incomparable de una madre

Hace menos de una semana, se celebró en Costa Rica el “día de la madre”. Personas iban de un lado a otro buscando el mejor regalo para sorprender a su mamá. Unos que ya no la tienen en vida, llevaban enormes arreglos florales al cementerio. Algunos quizá, le regalaron tiempo. Otros, nada.

Lo cierto es que, día de la madre o no, con objetos materiales o no, las personas generalmente buscamos la manera de retribuir a esa mujer que nos dio la vida, un poco de todo lo que ella hace por nosotros. Pero sabes, es imposible.

No existe obsequio, que pueda compararse con el gran regalo que nuestra madre nos da, además de cuidar de nosotros, alimentarnos, criarnos y darnos un hogar, ya sea a su lado o no. Porque aun la mujer que no cria a su hijo, ya le ha dado el regalo más grande que puede existir: el don de la vida, porque es verdad que Dios da la vida, y Dios la quita. Pero es por medio de ese incomparable ser que Él mismo eligió.

Darle la oportunidad de nacer a ese pequeño feto, que crece en tu vientre, es la decisión más acertada que puedes tomar, enamorarte de él sin si quiera verlo, sentir su piel contra la tuya, y ese “pum” de un corazón que recién empieza a saber lo que es vivir.

No me explico todavía, como personas puedan negar que allí existe vida. Como se puede defender los “derechos egoístas” de mujeres que para vivir su vida como les plazca, no les interesa quitarle la vida a un ser que lleva su ADN, y que se está formando dentro de su propio cuerpo.

Por eso, alabo a esas mujeres que valientemente, enfrentan al mundo y regalan a su pequeño ser, el mismo regalo que a ellas también les dieron. La oportunidad de conocer que hay más allá de esas paredes oscuras.

Porque no hay obstáculo tan grande que se compare con la dicha de tener a esa personita en tu pecho, después de haber estado entre la vida y la muerte para traerle al mundo, y no hay acto tan sublime como ese, el de dar la vida por alguien más.

No soy madre, y no sé si algún día lo llegue a ser. Pero lo que sí sé, es que nunca podría ver el aborto como algo positivo. Jamás un derecho puede violentar otro derecho. No podría aceptar que quitar la vida a ser humano, por más pequeño que este sea, pueda ser llamado “un derecho”.

Si eres mujer, tú que lees, y estás en una situación, en la que debes tomar una decisión de tal magnitud, te invito a que lo medites otra vez, busca consejo, y, sobre todo, busca la guía de Dios, en su palabra encuentras la sabiduría más grande, pues Él es fuente de vida y de amor.

“Tú fuiste quien formó todo mi cuerpo; tú me formaste en el vientre de mi madre. Te alabo porque estoy maravillado, porque es maravilloso lo que has hecho. ¡De ello estoy convencido! No te fue oculto el desarrollo de mi cuerpo mientras yo era formado en lo secreto, mientras era formado en lo más profundo de la tierra. Tus ojos vieron mi cuerpo en formación; todo eso estaba escrito en tu libro” (Salmo 139:13-16).

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Dios no está muerto – Reseña y reflexión

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Hoy he querido compartir algunas reflexiones acerca de la película “Dios no está muerto”, sé que no es nueva, pero hace poco la vi como por tercera vez y la verdad me gusta mucho, me deja pensando en montones de cosas.

Básicamente trata sobre un estudiante cristiano llamado Josh, que se ve obligado a debatir en clase con su profesor de filosofía sobre la existencia de Dios, por haberse negado a firmar un papel con la frase “Dios está muerto”.

Esto representa un gran reto para el joven, quien arriesga su carrera ante la posibilidad de ser reprobado por su profesor ateo, a quien literalmente le enfurece la osadía del chico al contradecir sus palabras.

Miedo vs. Valentía

Tengo que destacar primero que nada la valentía de este joven. No es nada fácil enfrentarse a un preparado profesor de filosofía, a las burlas de la clase, a la desaprobación de los seres queridos, y lo que es peor, a los pensamientos negativos de no poder con todo.

Muchas veces nos pasa, que callamos nuestras ideas, y nos obligamos a hacer algo con lo cual no nos sentimos cómodos, solo porque tenemos miedo del qué dirán las demás personas, nos preocupa el ser rechazados.

Debemos ser un “Josh” y tener el coraje de ser diferentes, de ser personas integras. Después de todo, una persona valiente no es aquella que nunca ha tenido miedo, sino aquella que a pesar de sentirlo está dispuesta a arriesgar todo con tal de defender sus ideales y su fe.

Siempre hay dos caminos

Aun cuando Josh tenía la opción de obedecer a su profesor, firmar el papel y luego seguir como si nada con su vida “cristiana”, esta no fue una opción para él, porque iba en contra de sus principios y no podemos desligar cada una de las áreas de nuestra vida con nuestra fe.

A veces nos encontramos en situaciones como esta, donde necesitamos decidir con respecto a un determinado tema, y tenemos dos opciones, una fácil que nos ayudará a salir del apuro, pero que implica faltar a lo que creemos y otra, más tediosa, pero con la cual nos sentiremos bien, porque somos conscientes de que hacemos lo correcto.

Nadando contra la corriente

Una vez que tomes la decisión correcta, debes saber que no será sencillo. Representa ir “nadando contra la corriente”, porque sabes que actualmente, la sociedad te vende una vida de libertinaje y una religiosidad un tanto hipócrita.

Cuando decides marcar la diferencia, sabrás que llegarán comentarios de todo tipo, algunos de aliento, pero otros que si no eres lo suficiente fuerte, podrían desanimarte, también te pondrán muchos tropiezos, pero sigue adelante, con diligencia, que nadie dijo que sería fácil.

Cuentas con el respaldo de Dios

La Palabra de Dios dice que Él honra a aquel que le honra, por lo tanto, en la medida en que le seas fiel, el Eterno te va a cuidar y va a respaldar cada uno de los pasos que des, esto cuando haces su voluntad.

Por eso, ten cuidado de no hacer las cosas por mero orgullo o contienda. Si actúas por la razón correcta, de acuerdo con el propósito de Dios, te darás cuenta de que Él va a tu lado, y que al igual que el chico de esta historia, puedes no ser una persona “académicamente preparada” frente a otros que sí, pero tienes la sabiduría de Dios y eso es mayor.

Todo tiene un propósito

Es hermoso ver como al final de la película, las decisiones de algunos de los personajes influyeron de una manera significativa en la vida de otros. Como el coraje de una persona de compartir su fe, no religiosamente, con pruebas filosóficas sí, pero más que todo con confianza, e intentando agradar a Dios, antes que a los demás, caló en el corazón de otros.

Y no solamente el protagonista, otros personajes dentro de la película también inspiran mucha valentía, al enfrentarse al mundo, a su cultura, a sus sentimientos, a las críticas de los demás y a mil y un razones, dejando todo a un lado, a cambio de una vida con propósito en Dios.

¿Tú ya viste la película? Si no es así te la recomiendo, mírala y reflexiona: ¿Estarías dispuesto a tomar un riesgo así, con tal de defender tus convicciones?

Guíame, Espíritu Santo – Reseña de libro

Estamos aún en los primeros días del 2018 y me hacía mucha ilusión escribir un post al respecto. Sin embargo, acabo de terminar uno de los libros que me propuse leer en el 2017 se llama “Guíame, Espíritu Santo” de Stormie Omartian. Me alegra haberlo podido terminar, porque aquí entre nosotros hacía tiempo que no leía un libro completo. Además de eso, quiero compartir este post porque la verdad fue una obra de mucha bendición para mi vida.

Este es uno de esos libros que te recuerdan la importancia de cada día buscar un acercamiento más íntimo con Dios. Más en estos tiempos de tanta incertidumbre, indiferencia y vanidad, donde la mayoría siente un vacío que parece no llenarse con nada, pero la buena noticia es: Dios puede hacerlo. De hecho, solo Él puede llenarlo, y que mejor manera de acercarte a Él que a través de una relación personal con su Espíritu Santo.

Aplicando cada uno de los aspectos aprendidos mientras iba avanzando con la lectura, he podido comprobar que Él es real, no es que antes no creía, pero no es igual escuchar de… que experimentarlo tú mismo. Ahora puedo decir que él es mi amigo, mi consejero, mi consuelo, y más, siempre responde a mis oraciones. Pero no tienes que creerme a mí, te reto a que lo compruebes tú mismo.

Ahora presento algunos de los puntos más importantes de lo que pude aprender acerca del Espíritu Santo:

Sé consiente de su presencia

Es lamentable, pero las personas han olvidado que Dios envía a su Espíritu Santo para que nos guíe en todas las cosas, es un regalo del cual necesitamos ser conscientes “Mas aquel Consolador, el Espíritu Santo, al cual el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que os he dicho” (Juan 14:26).

Yo en lo personal, creo que el mundo está de cabeza y los creyentes (sea cual sea tu denominación religiosa) están cada vez más dormidos, precisamente porque se ha dejado de escuchar al Espíritu de Dios. Habla con Él, es real, pero no te forzará a nada, que te nazca de corazón anhelar conocerle y pasar tiempo con él.

Necesitas de su guía

Estoy segura de que te haces la misma pregunta, ¿Por qué hay personas que tienen años de ir a una congregación religiosa y parecen nunca cambiar?, personas chismosas, egoístas, vanidosas… etc., incluso puede que tú mismo nunca termines de luchar contra la misma debilidad de cuando empezaste a ser una persona religiosa.

Es verdad que mientras estemos en este cuerpo tendremos tentación, sin embargo, cuando buscas la guía del Espíritu Santo en tu vida, es inevitable que exista una transformación, a medida que sigues su dirección él va cambiando tu carácter, es que no hay excusa, al menos en algo tiene que verse un cambio en ti.

Conoce su plenitud en el amor

Para que una relación cualquiera avance, necesitas dedicar tiempo, pero además de eso debes hacerlo con amor. Cuanto más pasas en intimidad compartiendo con el Espíritu Santo de Dios más conoces la plenitud de su amor hacia ti en la infinidad de maneras que te lo demuestra, y así tú también aprendes de él.

Se empieza por casa

No puedes pretender cambiar al mundo entero tú mismo cuando ni siquiera puedes con tus errores. Saca la tuca de tu ojo, y después la paja del ojo de tu prójimo. Si realmente quieres ser luz para el mundo empieza por ti mismo, cuando pides a Dios que te transforme y sigues la dirección del Espíritu, indudablemente los demás verán algo diferente en ti y querrán experimentar eso mismo que te hace tan feliz, tan respetuoso y amoroso. No es con palabrería, sino con tu ejemplo.

Ten una relación personal

Una vez que eres consciente de su presencia y empiezas a ser guiado por el Espíritu Santo, sigue constante en esta nueva relación. No se trata de que solo de vez en cuando hables con él, te apuesto a que no dejarías de hablar con tu pareja y luego llegar como si nada cuando ni siquiera enviaste un mensaje de texto en una semana, evidentemente una relación así acabaría por enfriarse. Yo te recomiendo que empieces por hacerte el hábito de compartir con él todos los días, y con el tiempo más que un hábito será una necesidad para ti.

Te inspira a no ser egoísta

Si bien es cierto vengo hablando de una relación personal (tú y el Espíritu Santo) cada vez que hables con él procura que no se trate todo de ti. Él te guía a pedir por otras personas, y no solo orar por ellas, sino ayudarlas mientras esté en tus manos. El amor de Dios es un amor que te inspira a dar, a desprenderse, no es un amor egoísta, escucha cuando él te inquieta sobre ciertas personas, tal vez tú puedes ser el medio que utilice para que actúe en la vida de ellas.

Anhela tu ministerio

Si eres creyente necesitas tener siempre en cuenta que nuestra meta es la eternidad, y esta vida es pasajera, sin embargo, mientras estemos aquí es normal que deseemos saber cuál es nuestro propósito en la vida. Queremos sentirnos útiles y servir a Dios, servir al prójimo. Anhela tu ministerio, y pídele de una manera muy especial que te revele qué hacer, y que haga su voluntad en tu vida. Mientras el Espíritu Santo sea tu guía vas en dirección correcta.

Sin duda un hermoso libro que me ha sido de mucha edificación, te lo recomiendo y si es que lo lees, espero que también sea de bendición para ti.