¿Cómo cuidar tu TEMPLO?

Somos templo. Cada uno de nosotros, somos un templo.

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Actualmente, las personas creyentes se reúnen en lugares físicos para compartir su fe con otros, sin embargo, el concepto de templo va más allá de lo material, de lo que vemos con nuestros ojos.

Aunque en un contexto de inmoralidad sexual, en 1 de Corintios capítulo 6 Pablo dice “¿O no sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, que mora en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Pues habéis sido comprados por precio. Por tanto, glorificad a Dios en vuestro cuerpo”.

Esta enseñanza nos habla de glorificar a Dios con nuestro cuerpo, pero al interiorizarlo más, entendemos que debemos glorificarlo con todo nuestro ser, después de todo, lo físico pasa y nuestro cuerpo es solo uno de los medios por el cual podemos hacer la voluntad de Dios, para un día, en la esperanza que nos fue dada, vivir la eternidad con Él.

Pero ¿Cómo cuidamos este nuestro templo? Es importante tener claro qué es lo que deberíamos o no deberíamos hacer si deseamos tener un templo consagrado. Si eres creyente, tienes la instrucción en la Biblia, tan solo necesitas escudriñar para aprender qué es lo que el Creador quiere de ti.

Si no te autodenominas de ninguna religión, pero buscas tener una relación directa con Él, de igual forma busca vivir de una manera en que te sientas en armonía con el universo y contigo mismo, agradando a ese Ser Superior.

Busca lo que edifique a tu espiritualidad, aprende a ser SELECTIVO.

Lo que ves…

Dicen que los ojos son las ventanas del alma, no sé qué tanto puedas saber de una persona por medio de su mirada, pero sí que es cierto que esas ventanas deberían abrirse solamente a aquello que edifique tu vida.

Estamos en una época en que quien tiene información, tiene poder. Tenemos a la mano cualquier tipo de películas, lecturas, imágenes… etc; con tan solo dar un clic a la computadora o el teléfono celular, y déjame decirte, que no toda esa información a tu mano es sana y buena para ti.

Por medio de la vista entra el deseo, esto podría llevarte a envidiar lo que no te pertenece, y en lugar de apreciar todo lo hermoso que hay a tu alrededor, te llenas de amargura porque simplemente deseas lo que el mundo te ofrece, sin importar si eso te hace bien. Cuídate de las adicciones que entran por la vista.

Mira programas educativos, busca libros de crecimiento personal, o sobre temas de espiritualidad. Busca videos edificantes, como enseñanzas bíblicas o temas que te hagan reflexionar y te inspiren a ser mejor persona..

Lo que entra y sale de tu boca…

La boca es un miembro del cuerpo muy difícil de controlar, me refiero tanto a lo que sale como a lo que entra a través de ella. Ten mucho cuidado con tus palabras, porque no sabes cuánto poder hay en ellas, tienes la oportunidad de destruir una vida o bendecirla por medio de lo que hablas.

Aléjate del chisme, cuando hablas de otras personas, sea verdad o no lo que dices estás perjudicando a esa persona, y a muchas más, recuerda que eso no le agrada a Dios. Cuida tu vocabulario también, evita las frases negativas y maledicencias, de la abundancia del corazón habla la boca, por lo tanto, da frutos de que en tu corazón abunda el amor, la paz y la alegría.

Esfuérzate también por ser selectivo con lo que consumes, come saludable, evita la bebida desenfrenada, todo tipo de drogas, y productos dañinos para tu cuerpo, práctica algún deporte o haz ejercicio habitualmente, siempre con medida. El hecho de que te preocupes por tu salud física no significa que vayas a descuidar tu vida espiritual.

Lo que escuchas…

El chisme no solo abarca lo que tú hablas, sino también lo que escuchas de otros. No prestes oído, evita ser partícipe de ello. Se selectivo con la música que oyes, no se trata de que cierto tipo de música sea “mala” o “buena”, pero es verdad que la música es muy influyente en la vida de las personas, lo importante es aprender a ser selectivo.

Procura escuchar música, emisoras, enseñanzas… que alimenten tu alma. Cierra tus oídos a personas negativas y tóxicas, y, por el contrario, escucha personas que te inspiren y motiven.

Hacia donde te diriges…

Si quieres crecer, ser más espiritual, más sabio, o incluso más saludable, se prudente con los lugares a los cuales frecuentas, por ejemplo, una persona con problemas de alcoholismo evita ir a lugares como bares, o fiestas donde evidentemente va a sobreabundar el alcohol.

Obviamente no se trata de que te encierres en una burbuja, pero como dice el dicho “el que con lobos anda, a aullar aprende”, por eso, júntate con personas que influyan positivamente en tu vida, no con aquellos que te atraigan a andar por mal camino.

Y no quiero sonar religiosa, pero siempre es bueno que te congregues con algún grupo en el cual puedas compartir con otras personas afines en la fe, para compartir experiencias, conocimientos, afecto e incluso trabajar en conjunto en temas de caridad.

Para ir finalizando, quisiera agregar, que todas las decisiones que tomemos nos afectan a nosotros mismos y también a todo lo que nos rodea. Fuimos puestos en este mundo para ser luz, y por lo tanto cuando vivimos de una manera tal que todo lo que hacemos, lo hacemos de manera consiente, empezamos a ver la vida desde otra perspectiva.

Reitero, somos un alma y nuestro cuerpo es el medio por el cual glorificamos a Dios, es nuestro templo, que debemos amar y cuidar, debemos sentir amor propio, para decir que amamos a nuestro prójimo.

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¡Cómo sacar la levadura de tu vida! – Un reto para la festividad de PESAJ

Nunca olvidaré que el primer post que escribí cuando tomé la decisión de empezar un blog, fue acerca de la festividad de Pesaj. Hoy, a una semana de conmemorar esta fecha especial, he querido compartir con todos ustedes un reto que yo misma me he propuesto para los siete días que le siguen a esta fiesta.

Me refiero a los días de “panes sin levadura” establecidos en la Toráh, y que cada año celebran aquellos que practican el judaísmo. Días en que se manda a sacar toda la levadura de las casas, además de comer matzá, y tener reunión santa, entre otras cosas.

“El día 14 del mes primero, al atardecer, es la Pésaj del Señor. El día 15 de este mes es la fiesta de los panes sin levadura, celebrada al Señor. Durante siete días comeréis panes sin levadura. El primer día tendréis una asamblea sagrada; no haréis ningún trabajo laboral” (Levítico 23:5-7).

Un aspecto importante es percibir el sentido espiritual de esta celebración, e ir más allá de lo físico, sacando de tu vida todo aquello que representa la levadura, tal como Pablo lo menciona en 1 de corintios, “Así que celebremos la fiesta, no con la vieja levadura, ni con la levadura de malicia y de maldad, sino con pan sin levadura, de sinceridad y de verdad (1 Corintios 5:8).

Y es aquí donde entra la parte del reto que me propuse a raíz de esta publicación que leí en el blog Estudio Avellana de Sara Pérez, sobre el método de Benjamin Franklin, un hombre importante en la historia, quien “ambiciosamente” se propuso llegar a la perfección moral. A grandes rasgos, este método consistió en elegir 13 virtudes que deseaba adquirir, y enfocarse cada semana en una de ellas, ayudándose de papel, lápiz, y dedicando un tiempo para reflexionar, cada día evaluó su avance en cuanto a estos aspectos.

La manera de llevar este control es con una plantilla de ocho columnas, una para escribir el nombre de las virtudes, y otras siete columnas para cada día de la semana, para poder ir marcando cada día cuando cometía alguna falta a la virtud que correspondía en determinada semana.

El objetivo de este ejercicio era llegar al final de los siete días sin ninguna marca, de otro modo tendría que volver a empezar, para ir alcanzando una virtud a la vez. Sin duda un excelente método que deseo aplicar a mi propia vida, pero que incluso, quisiera probar de manera inversa.

Este reto consiste en aprovechar al máximo estos siete días de celebración y reflexión, aplicando dicho método, eligiendo de manera concienzuda siete aspectos en los cuales consideras la necesidad de mejorar en tu vida, por supuesto es importante reflexionarlo mucho y pedir al Eterno que te revele todo aquello que no le agrada de ti. Te puedes guiar con la plantilla que descargues aquí.

Es importante recordar que las fiestas del Eterno son mandamientos, pero para que calen en nuestro corazón y tengan un efecto real en nuestra vida, necesitamos interiorizarlas y buscar el sentido espiritual de cada una de las actividades que realicemos.

Me siento muy emocionada por fijarme este reto, y hacer de estas fiestas una celebración para mejorar y acercarme cada vez más a ser quien Dios quiere que yo sea. Si tú también deseas que esta festividad sea diferente, has cosas diferentes, reflexiona, disfruta el proceso. Y si deseas de corazón unirte a este reto conmigo te insto a que lo hagas, te aseguro que será de muchísima bendición para tu vida.

Cuéntame, ¿Qué te ha parecido el reto? ¿Te interesa el método de Benjamin Franklin para aplicarlo a tu vida? Y finalmente, ¡Felices fiestas!

Tres características del amor entre hermanos

La vida de fe en comunidad es importante, es uno de los aspectos que nos ayuda a crecer en amor y nos compromete a trabajar en nuestra paciencia. Es por eso, que quiero en esta ocasión escribir sobre el amor entre los hermanos.

En una de las cartas que escribe Pablo a Timoteo, la primera de las instrucciones que le da al joven, es que no pierdan su tiempo en discusiones vanas que sirven solamente para contienda, haciendo referencia a que en ese tiempo (como ahora) muchos falsos maestros se dedicaban a enseñar fábulas, que solo distrae a los creyentes del verdadero objetivo de fortalecernos en la fe, y de compartirla con los demás.

Actualmente, no hay mucha diferencia. Cada vez surgen más ideologías, y las personas, deseosas de llenar los vacíos que tienen en su corazón, de buenas a primeras se sienten atraídas y se olvidan de la verdadera raíz de la fe. Entonces se vuelve más importante tener la razón en una discusión religiosa, que hacer las obras que aprendimos de nuestro Maestro.

Este mandato de Pablo no tiene otro objetivo más que instar a extender el verdadero amor entre creyentes, tal como él mismo lo afirma “Pues el propósito de este mandamiento es el amor nacido de corazón limpio, y de buena conciencia, y de fe no fingida” (1 Timoteo 1:5).

Pero ¿Cómo podemos lograr entender y practicar este nivel de amor? No es una tarea sencilla, pero nos da algunos tips para perfeccionarlo.

Amor nacido de un corazón limpio

Así como de una fuente no puede brotar agua limpia y sucia a la vez, no puedes decir que amas, cuando tu corazón está lleno de odio. Un corazón limpio es transparente como el agua cristalina, puedes saber que una persona lo tiene porque es auténtica y actúa con sinceridad, no por conveniencia o compromiso.

Debemos dejar a un lado la hipocresía, y pedir al Señor que nos ayude, él es quien ha limpiado nuestros pecados con su sangre, pero es nuestro deber purificarnos constantemente en cuerpo y alma.

Por esto también debemos atender al mandamiento de amar a Dios con todo el corazón, cuando no dejamos ninguna reserva y ponemos a sus pies todo lo que somos, aun nuestras faltas y aquellas circunstancias que nos impiden avanzar, con el solo hecho de reconocer que necesitamos su ayuda, Él hará la obra en nuestras vidas.

Amor nacido de una buena conciencia

A lo largo de la Biblia se nos encomienda la tarea de hacer el bien a los demás, pero algunas personas toman esto como si fuera una clase de “soborno” haciendo obras de caridad para tratar de solapar aquellos pecados que no quieren dejar de practicar.

Dios habla a su pueblo en el libro de Isaías, exhortándolos a través del profeta, y reclama estar cansado de los sacrificios y festividades en su honor, pero el problema no era las ofrendas, sino la intención, puesto que no las aceptaba porque sus manos estaban manchadas de sangre, “Cuando extendáis vuestras manos, yo esconderé de vosotros mis ojos; asimismo cuando multipliquéis la oración, yo no oiré; llenas están de sangre vuestras manos” (Isaías 1:15).

Con esto queda claro que, para demostrar amor al prójimo con nuestras acciones, primero debemos tener una buena conciencia, es obvio que mientras estemos en este cuerpo nos equivocamos y a veces podemos herir a alguien, pero para Dios es más importante nuestro arrepentimiento sincero, que el hecho de que hagamos buenas obras solo por un cumplimiento, o peor aún para que nos vean los demás.

Amor nacido de una fe no fingida

Y en esto se resume toda la Ley y los profetas, en amar a Dios con todo el corazón y a tu prójimo como a ti mismo. El seguir una fe no se reduce a prácticas religiosas, sino que abarca nuestras relaciones con el Creador, primeramente, y con las personas a nuestro alrededor, no se trata de aparentar ser alguien piadoso, sino de serlo en realidad, sintiendo fluir el amor por lo que hacemos y por nuestros hermanos.

Procuremos, ya que somos creyentes, que nuestro estilo de vida no radique en fingir, sino en transformarnos y crecer en la fe, dando a Dios las riendas de nuestro camino, de nuestras decisiones y acciones, para que así como nos creó a su imagen y semejanza, cada día también podamos parecernos más a Yeshuah.

Y así como Él mismo nos dice que amemos aun a nuestros enemigos, con más razón a nuestros amigos, aquellos con quienes nos encontramos unidos por un lazo de hermandad, no por un parentesco sanguíneo, sino espiritual.

Conoce 4 maneras de ayudar a otros y 4 beneficios que eso te traerá

Creo fielmente que cuando das, entonces Dios te bendice a ti. Recuerdo de mi niñez que cuando iba creciendo y dejaba de quedarme la ropa, como no tenía hermanas, mi mamá siempre buscaba otras niñas a quienes regalarla, por supuesto la que estuviera en buen estado, y francamente no recuerdo ocasión en la que después de donarla, no llegara alguien con una bolsa de ropa para mí, como si fuera un intercambio divino, aunque suene un poco extraño y eso nunca lo olvido.

Esto me hace pensar en uno de los preceptos más importantes que existen en el judaísmo, es la tzedaká, que generalmente se traduce como caridad, pero más que eso se refiere al hecho de practicar la justicia ¿Cómo es esto? Ayudando a los más necesitados, eso es parte de la justicia que nos manda Dios a hacer.

Dar tzedaká es un acto que debemos realizar, no solamente porque es un mandamiento divino, sino porque somos un todo en este mundo y por más autosuficiente que alguien pueda sentirse, en algún momento necesitará de otra persona, no solo materialmente, sino en el sentido emocional: afecto, comprensión, cariño… ya sabes, ese tipo de cosas.

A la verdad amo la idea, y por eso me encanta una parte de mi Sidur (Libro de rezos) en donde dice textualmente:

“Éstas son las cosas que una persona hace y come de sus frutos en este mundo y su usufructo permanece para ésta en el mundo por venir. Y éstas son: respeto de padre y madre, y actos de amor, y la hospitalidad con los huéspedes, y visitar a los enfermos y levantarse para la sinagoga, y traer la paz entre una persona y su prójimo y entre un hombre y su mujer. Y el estudio de la Torá es equivalente a todas éstas” (Talmud Bavlí Shabbat 127ª)

Estos actos de justicia son precisamente comparados con el estudio de la Torá, que si bien una cosa no exime de la otra (quiero aclarar) es hermoso que ambas acciones se eleven al mismo nivel espiritual.

Cuatro maneras distintas de dar tzedaká

Haz donaciones monetarias o materiales: dice una frase que “Nadie es tan pobre que no pueda dar, ni tan rico que no pueda recibir”, si eres bendecido materialmente tú puedes compartir con los menos afortunados, recuerda que Dios quiere dar a todos, pero muchas veces tú eres el medio que Él utiliza para bendecir a otras personas, y viceversa, por eso es importante que aprendas a como invertir mejor tus recursos.

Ponte manos a la obra: Si hay una necesidad material y talvez tú no tienes los medios para ayudar, puedes hablar con otras personas que sí puedan hacerlo, en este punto entra si quieres abarcar más, el organizar campañas para toda clase de ayuda social.

Regala amor a los demás: algunas veces la gente no tiene necesidad física, pero sí emocional o espiritual, demuestra empatía por los problemas de los demás para poder ayudarlos, sé comprensivo y afectuoso, que a veces con eso basta para levantar el ánimo de una persona.

Enseña a otros lo que sabes: muchas veces haces más enseñando a una persona a subsistir, compartiendo con ella lo que tú bien sabes hacer, así no se verá en la necesidad de pedir limosna, sino que aprenderá a salir adelante por su propio esfuerzo y se realizará como ser humano.

Cuatro beneficios de dar tzedaká

La bendición de cumplir un mandamiento: Primero que nada debemos tener en cuenta que hacer justicia es un mandamiento bíblico, y por lo tanto, si eres una persona que se considera a sí misma religiosa, estás en la obligación de dar tzedaká.

Di adiós al egocentrismo: Al preocuparnos por los demás dejamos de lado el egocentrismo y poco a poco el compartir se convierte en algo normal y necesario en nuestra vida, y así podremos ser un reflejo de nuestro Padre en el cielo.

Cuando das, Dios te bendice a ti: Como dije al principio, cuando das, Dios te bendice a ti, solo asegúrate de no esperar siempre algo a cambio, porque eso haría perder totalmente el sentido de hacerlo.

Desprendimiento de lo material: Se te hará más sencillo desprenderte de lo material, esto te ayudará sin duda alguna a no aferrarte a las cosas lo cual te permitirá tener una vida más enfocada a lo espiritual.

¿Tienes alguna otra idea de cómo ayudar a los demás? ¿En qué maneras Dios te ha bendecido cuando ayudas a otros? Compártelo en los comentarios.

 

 

 

 

 

Enfócate en lo ETERNO.

Todas las personas pasamos por momentos de mucha reflexión, en los que nos hacemos esas típicas preguntas existenciales sobre la vida, la muerte o lo que sigue después de ella, o sobre la fascinante eternidad, incluso muchos se acercaron en los tiempos de Yeshua a él, intentando obtener el secreto para alcanzar la vida eterna.

Sin embargo, se ve un panorama un poco distinto en la actualidad, la gente se preocupa cada vez más por lo material, y resume su realidad en todo aquello que puede ver con sus ojos o palpar con sus manos, sin detenerse tan siquiera a pensar que todo esto que vemos es vanidad, y es pasajero.

La vida, esta vida en la que estamos ahora está llena de afanes que a veces logran arrastrarte hacia la superficialidad, y eso hace que te olvides de lo eterno; esto se suma a que es un concepto que puede ser tan abstracto y desconocido; sin embargo, Yeshua lo explicaba de una manera clara cuando le preguntaban al respecto:

“Y he aquí un intérprete de la ley se levantó y dijo, para probarle: -Maestro, ¿haciendo qué cosa heredaré la vida eterna?- Él le dijo: -¿Qué está escrito en la ley?  ¿Cómo lees?- Aquél, respondiendo, dijo:  -Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo-. Y le dijo:  -Bien has respondido; haz esto, y vivirás-.” (Lucas 10:25-28).

“Entonces vino uno y le dijo:  -Maestro bueno, ¿qué bien haré para tener la vida eterna?- Él le dijo: -¿Por qué me llamas bueno?  Ninguno hay bueno sino uno:  Dios. Mas si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos-” (Mateo 19:16-17)

Estos pasajes bíblicos nos enseñan que para alcanzar la vida eterna debes guardar los mandamientos de Dios, y que esto es posible amándolo a Él por sobre todas las cosas, estando dispuesto a dejar todo por seguirlo; posesiones materiales e incluso relaciones; absolutamente nada ni nadie debe ser más importante que tu Dios.

Cuatro consejos para mantenerte enfocado en la eternidad

 

Sé consiente de la eternidad

Necesitas estar consiente todo el tiempo de que tu vida no es esta, que es pasajera y en un cerrar de ojos puede acabar, porque lo único que tenemos seguro es la muerte. Mantén la esperanza de que llegarás a la vida eterna de la que tanto has escuchado, por lo tanto no te afanes tanto por las cosas, vive simplemente, que el trabajo, la salud, y todo lo demás Dios lo proveerá en la medida en que Él sabe que te conviene.

Anhela la Eternidad

Debes anhelar esa vida. Todo lo que te rodea, cosas y circunstancias, pueden hacerte perder el foco, incluso la religión misma te puede desviar de la meta en la carrera de la fe. Puedes ser la persona más religiosa del mundo, puedes hacer las más grandes obras de caridad, y cumplir con cada mandamiento, pero no pierdas de vista, que todo lo que hagas aquí te será recompensado en el mundo venidero, y el mayor premio que alcanzarás será una vida eterna al lado del Padre.

Perfeccionate en el amor

Perfeccionate en el amor, el amor al prójimo, el amor al Creador, Amar te hace ver más allá de los que tus ojos naturales te permiten, amar te hace creer en los demás, amar te transforma de manera que cada vez busques ser una mejor persona, más parecida a Yeshua, por eso es sumamente importante que estudies, aprendas y practiques sus enseñanzas.

Busca la espiritualidad

Busca la espiritualidad. No se trata de apariencias, sino de que en lo secreto tengas una relación íntima con Dios, que cada vez pueda ser más estrecha. Sé que a veces cuesta mucho trabajo ser constante, pero en la medida en que pases más tiempo con Él, verás la vida desde una perspectiva diferente y de manera instintiva buscarás todo aquello que edifique tu espíritu, sembrando ahora para cosechar en la eternidad.

Estos consejos no son el camino absoluto, ni  mucho menos para alcanzar la vida eterna, pero sí te inspirarán a esa búsqueda de renovación constante, necesitas conocerte a ti mismo, hacer autoanálisis constantes para saber en qué aspectos de tu vida necesitas trabajar.

Cuéntame, ¿Te has puesto a meditar acerca de la vida eterna?, ¡Es un tema fascinante e intrigante, cierto!, ¿Qué piensas tú acerca de la eternidad?

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Hombres y mujeres “maravilla”

Aprendiendo a ver desde un sentido crítico

La semana pasada tuve la oportunidad de ir al cine a ver una película, “La Mujer Maravilla”, creo que tiene buenos efectos, en general me gustó y pasé un rato ameno, y claro no quería dejar de compartir el mensaje que me quedó de esta.

La inclinación al mal versus el bien que mora en nosotros

Dentro de la historia, Diana (la mujer maravilla) se ve moralmente responsable de ir a salvar al mundo de la influencia de Ares “dios de la guerra” quien había hecho que los hombres se odiaran unos a otros.

Al acabar con quien ella pensaba era el villano, se siente decepcionada al ver que nada ha cambiado, la guerra continúa y el hombre sigue lleno de maldad. No es sino hasta el final, que ella se da cuenta de que en el hombre habitan dos fuerzas, el bien y el mal, y que este se mantiene en una lucha constante en su interior.

Tal como decía Pablo en una de sus cartas a los corintios. “me fue dado un aguijón en mi carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca sobremanera” (2 Cor. 12:7), a quien Dios le dijo: “Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad” (2 Cor. 12:9).

En el judaísmo se usan los términos inclinación al mal e inclinación al bien, no podemos evitar tener tentaciones, pero si podemos huir de ellas, resistirlas y reforzar cada vez más nuestro instinto de hacer lo bueno, cultivando nuestra espiritualidad y aprendiendo de las escrituras.

Personas ordinarias, haciendo cosas extraordinarias

Precisamente lo que abrió los ojos de Diana y la hizo ver que aun así el hombre era bueno, fue el ejemplo de sus compañeros de pelea, cuatro hombres totalmente ordinarios, llenos de defectos y miedos, a quienes ella alentó para que lucharan por el bien de las personas inocentes que estaban sufriendo a raíz de la guerra.

Ellos combatieron dispuestos a sacrificar sus vidas. ¿Estarías dispuesto tú a dar tu vida por alguien que amas, incluso por tu enemigo?, pues ese es el ejemplo de amor que nos dio el mesías, hasta la muerte fue capaz de llegar con tal de que nosotros fuéramos perdonados.

Es difícil responder a las preguntas anteriores, sin embargo debemos estar dispuestos a hacer cosas extraordinarias, aún cuando no tenemos super fuerza podemos cambiar al mundo desde donde estamos, dejando el egoísmo a un lado y aportando nuestro granito de arena.

Seamos esos personajes de la vida real que siguiendo el ejemplo del Super Héroe más grande de todos los tiempos, cambien el rumbo de la historia. ¿Tú, cómo piensas cambiar el mundo? ¿Te quedarás de brazos cruzados o vas a actuar ahora?, recuerda que  son los pequeños detalles los que marcan la diferencia.

Significado del Shabat

En la cultura hebrea, se usa un calendario basado en las fases de la luna, donde cada luna nueva representa el inicio de un nuevo mes y el día empieza cuando se oculta el sol,  Y llamó Dios a la luz Día,  y a las tinieblas llamó Noche. Y fue la tarde y la mañana un día” (Génesis 1:5), el Shabat se recibe viernes en el ocaso y termina el sábado en el ocaso.

Tres razones por las cuales debemos respetar y apartar este día:

  1. Este fue el día que Dios bendijo desde la creación, el cual santificó, lo que quiere decir que lo apartó o consagró para descanso “Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo;  y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo. Y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó,  porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación”(Génesis 2:2-3).
  2. Es uno de los primeros mandamientos dados por Dios “Acuérdate del día de reposo para santificarlo. Seis días trabajarás, y harás toda tu obra;  mas el séptimo día es reposo para tu Dios;  no hagas en él obra alguna,  tú,  ni tu hijo,  ni tu hija,  ni tu siervo,  ni tu criada,  ni tu bestia,  ni tu extranjero que está dentro de tus puertas” (Éxodo 20:8-10).
  3. Yeshua, nuestro maestro , como judío que era también guardaba este día “Vino a Nazaret, donde se había criado;  y en el día de reposo entró en la sinagoga,  conforme a su costumbre,  y se levantó a leer” (Lucas 4:16), y más que eso, él mismo afirma ser el Señor del día de reposo (Mateo 12:8).

¿Qué se hace en Shabat?

En la Toráh encontramos la legislación suficiente para saber cuales son todas aquellas cosas que está prohibidas hacer en Shabat, algunos incluso respetan las normas establecidas por los sabios rabinos, que no está de más conocer, y por supuesto analizar, sin olvidar que nuestra ley es la Toráh.

Algo que deseo recalcar es que aunque existen muchas prohibiciones, me gusta ver el Shabat desde un punto de vista positivo, ya que este es un día bendito, así que no solo se trata de lo que no puedo hacer, sino de lo que sí debo hacer en ese día. Shabat no es solo un día para reposar físicamente, sino para renovarte en todos los sentidos.

En este día dejamos a un lado todos los afanes que traen consigo la vida rutinaria, de la cual no nos podemos desprender, pero en este reposo no solo nos damos un respiro para descansar de todas nuestras obras al igual que Dios lo hizo, sino que además es una puerta que se abre para que podamos regocijarnos con el Creador, cultivamos nuestra espiritualidad con el estudio de la Toráh, la oración constante y el compartir con los hermanos.

Y por supuesto, como la ley se resume en dos grandes mandamientos que son amar a Dios con todo nuestro corazón, mente y fuerzas y a nuestro prójimo como a nosotros mismos, en este día es permitido hacer el bien, y no solo esto, sino que es nuestro deber, y es el segundo más grande mandamiento, esto lo enseñó Yeshua, con sus palabras, con su ejemplo y acciones.

Si estas aprendiendo sobre judaísmo, y quieres empezar a guardar este preciado día, asegúrate de tener la intención correcta, te aconsejo que no lo hagas de manera religiosa y mucho menos impuesto, aprende a amar el Shabat, aprecia este gran obsequio que Hashem nos ha dado.

Tampoco te frustres si en algún momento fallas, que a todos pasa, pero Dios siempre está ahí esperando por ti, dedica este día a Él con todo el corazón.¿Y tú, estas pensando en guardar Shabat? ¿Qué es lo que mas te gusta de este día especial?

Desde ya, ¡Shabat Shalom!